Cientos de policías adicionales, controles inéditos, barricadas y helicópteros: las cabalgatas de Reyes Magos que cada año recorren las calles de España ante la mirada extasiada de miles de niños comenzaron este año con un tono especial.
El temor a ataques yihadistas como los perpetrados en aglomeraciones públicas en Berlín y Niza motivó un drástico refuerzo de seguridad en las cabalgatas en Madrid, una tradición centenaria tan popular para las familias españolas como difícil de controlar para la policía.
"Las cabalgatas de Reyes son eventos especialmente sensibles dado que se celebran en espacios abiertos, en vías públicas dotadas de una anchura suficiente para el tráfico rodado de todo tipo de vehículos", justificó el Ayuntamiento de Madrid en la resolución que ordena el refuerzo de las medidas.
Se trata además de un evento dinámico: varias carrozas siguen un largo recorrido por las calles mientras los Reyes Magos y sus pajes van arrojando caramelos a un público formado en gran parte por niños y reunido a ambos lados de la calle.
La principal novedad entre las medidas de seguridad especiales implementadas este año consistió por ello en restringir la circulación de camiones de más de 3.500 kilos por las calles de la capital española del 3 al 5 de enero, los tres días de cabalgatas.
Se trata de una medida "preventiva y excepcional" para evitar masacres como los de Berlín y Niza, cuyos atacantes usaron camiones para embestir contra multitudes reunidas en la calle, explicaron las autoridades. También Barcelona anunció hoy la misma restricción para camiones durante su cabalgata.
El dispositivo especial desplegado por Madrid durante las fiestas incluyó también la instalación de "barricadas" como grandes maceteros y bolardos para bloquear el acceso a las zonas más concurridas, así como el despliegue de 800 policías, 300 sanitarios, helicópteros y patrullas en puntos sensibles como aeropuertos y estaciones de tren.
"La seguridad absoluta no se puede garantizar. Pero sí tenemos la garantía y la confianza de que nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad trabajan sin descanso para protegernos", explicó la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa.
El impacto concreto de las medidas comenzó a verse la tarde del martes, cuando Madrid celebró su primera cabalgata "blindada" en el céntrico barrio de Chamartín entre medidas de seguridad inéditas.
La policía comenzó por controlar tanto las naves donde se encontraban las carrozas como la identidad y antecedentes de sus conductores. Luego escoltó los vehículos hasta el inicio de la cabalgata. El desfile fue acompañado por una unidad de caballos de la Policía.
La prueba mayor tendrá lugar mañana jueves con la Cabalgata de Reyes de Madrid, la más importante de las 15 que se celebran este año en la capital y de las decenas que recorren otras ciudades españoles.
Más de 1.500 personas participarán en el desfile por el Paseo de la Castellana, una de las vías más importantes de la capital, ante la mirada de decenas de miles de personas, muchas de las cuales llegan al lugar con horas de antelación para reservar un buen sitio.
Cuando el acto finalice hacia las 21:00 horas, Madrid habrá superado tres celebraciones públicas masivas en dos semanas -la recepción del año nuevo en la Puerta del Sol, la maratón de San Silvestre el 1 de enero y las Cabalgatas- marcadas este año por la sombra de una amenaza que Europa aprende a tener cada vez más presente.
Por Pablo Sanguinetti (dpa)