Rebeldes sirios continúan su avance en el norte con ayuda turca

"Con los nuevos avances ya son 21 pueblos los tomados por los rebeldes desde el 25 de agosto", señaló el opositor Observatorio Sirio, desde Londres.

Los rebeldes sirios tomaron en los últimos dos días, con ayuda turca, el control de 11 pueblos que estaban en manos de las fuerzas lideradas por los kurdos y otros dos controlados por la milicia terrorista Estado Islámico en el norte de Siria, informó hoy el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

"Con los nuevos avances ya son 21 pueblos los tomados por los rebeldes desde el 25 de agosto", señaló el Observatorio sobre el desarrollo de los combates.

Turquía alega que sus operaciones están dirigidas tanto contra el Estado Islámico como contra el Partido de la Unión Democrática (PYD) kurdo, considerado el brazo sirio de los rebeldes kurdos que operan en su propio territorio.

El problema es que las fuerzas kurdas, con el respaldo de la Fuerza Área estadounidense, han sido claves para expulsar al Estado Islámico de gran parte del norte de Siria desde comienzos del año pasado.

Los kurdos capturaron la estratégica ciudad de Manbij, situada al sur del actual escenario de los combates, de manos del EI a comienzos de mes y la ciudad podría convertirse ahora en el objetivo del avance rebelde-turco.

La victoria en esa ciudad exacerbó los temores de Turquía y de los rebeldes sirios de que los kurdos podrían seguir avanzando para crear una entidad kurda a lo largo de casi toda la frontera de Siria con Turquía.

De ahí que Ankara, junto con otras fuerzas rebeldes, incluyendo combatientes de etnia turcomana, lanzara la semana pasada una operación en el norte de Siria tomando la ciudad fronteriza de Yarabulus sin encontrar gran resistencia por parte del EI y lanzara ataques contra los kurdos.

El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, amenazó hoy a las milicias kurdas sirias con nuevos ataques si no se repliegan hacia el este. Las Unidades de Protección Popular (YPG) - el brazo armado del PYD- deben replegarse de inmediato a la zona al este del río Éufrates; en caso contrario, se convertirán en objetivo, aseguró tras un encuentro en Ankara con su homólogo holandés, Bert Koenders.

Cavusoglu acusó al YPG de llevar a cabo una "limpieza étnica" y de expulsar a los árabes de la región.

La escalada de los combates entre las fuerzas turcas y sus aliados rebeldes y los combatientes liderados por los kurdos ha desatado las preocupaciones de Estados Unidos, que hizo un llamamiento a las dos partes a la contención, ante los temores de que se relegue a un segundo plano la lucha contra el Estado islámico.

"Queremos dejar claro que consideramos estos combates (...) inaceptables y son fuente de una profunda preocupación", dijo el portavoz del Pentágono, Peter Cook, sobre la lucha en áreas sin presencia del EI. "Estados Unidos no ha estado implicado en estas actividades, no fueron coordinadas con las fuerzas estadounidenses y no las apoyamos", añadió en un comunicado.

El portavoz hizo un llamamiento a la contención y a abrir canales de comunicación entre las partes, advirtiendo que la lucha podría dar al EI una oportunidad para contraatacar.

Precisamente la agencia de noticias Amaq, considerada portavoz de la organización terrorista, aseguró hoy que el EI había tomado dos pueblos cerca de Manbij, al parecer aprovechando la situación.

Estados Unidos ha asegurado que no apoyaría a los kurdos, pero lo cierto es que éstos son su principal aliado hasta la fecha en Siria. El combate contra el EI es el objetivo central de Washington en Siria, donde se libran numerosas luchas, entre ellas la central del Gobierno de Bashar al Assad contra los rebeldes de la oposición, entre ellos grupos islamistas de línea dura.