Amnistía denuncia cientos de desapariciones y torturas en Egipto

Cientos de egipcios sufrieron desapariciones forzosas y torturas por parte de la Agencia de Seguridad Nacional de ese país.

Cientos de egipcios sufrieron desapariciones forzosas por períodos de duración variable y torturas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Egipto como parte de una persecución de la oposición, denunció hoy la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI).

Entre los desaparecidos hubo dos adolescentes de 14 años. La madre de uno de ellos contó a AI que su hijo había sido electrocutado y violado con un palo de madera durante los interrogatorios.

En el informe difundido hoy, AI afirma que desde principios de 2015, "al menos varios cientos" de egipcios desaparecieron por un mínimo de 48 horas y en algunos casos por varios meses antes de que quedara claro que estaban bajo custodia.

Grupos de derechos humanos reportaron un "promedio de tres a cuatro personas sometidas a desapariciones forzosas cada día desde principios de 2015", indicó Amnistía.

Las desapariciones fueron usadas para "permitir a la NSA torturar detenidos con impunidad" e "intimidar a los críticos del gobierno...y desanimar el disenso", afirma el reporte.

La mayoría de las víctimas fueron seguidores del derrocado presidente islamista Mohamed Mursi, pero también hubo activistas seculares y personas detenidas al parecer simplemente por sus conexiones familiares.

La organización dijo que no era posible brindar un número preciso de las desapariciones por el secretismo oficial y el temor de los familiares a que hablar ponga en mayor riesgo a las víctimas.

AI afirma que los fiscales egipcios son cómplices porque fallan a la hora de investigar los abusos y porque basan sus acusaciones en confesiones obtenidas bajo tortura.

"El informe contiene duras críticas a la fiscalía pública de Egipto, que ha sido cómplice en estas violaciones y traicionó cruelmente su obligación bajo la ley egipcia de proteger a la gente de desapariciones forzosas, arrestos arbitrarios, torturas y otros malos tratos", señaló Philip Luther, director del programa para Medio Oriente y el norte de África de Amnistía.

Los gobiernos europeos y Estados Unidos "han entregado ciegamente equipos de seguridad y policía a Egipto", indica el informe, "y han evitado criticar la situación cada vez más deteriorada de los derechos humanos en Egipto".

El Ministerio del Interior de Egipto, que es responsable de la NSA, ha reiterado que no detiene a nadie por fuera de la ley. Sin embargo, en enero, en respuesta a las quejas de familias recopiladas por el Consejo Nacional de Derechos Humanos nombrado por el Gobierno, reconoció la detención de más de 100 personas cuyos familiares dijeron que habían estado desaparecidas, aunque afirmó que habían sido privadas de su libertad legalmente.

Las autoridades egipcias han estado persiguiendo disidentes desde que el presidente Abdel-Fattah al-Sissi, en ese entonces jefe de las Fuerzas Armadas, derrocó a Mursi en 2013 en medio de las protestas contra el líder islámico.