Podemos revolucionó el arranque de la campaña electoral en España presentando su programa para los comicios del 26 de junio en un cuaderno que imita el formato y el estilo de los catálogos de Ikea, la famosa cadena de muebles sueca.
La maniobra de marketing político demostró de nuevo el manejo de las técnicas de comunicación política moderna de la formación liderada por Pablo Iglesias, que tras sellar una alianza electoral con Izquierda Unida (IU) ha desbancado ya en las encuestas al Partido Socialista (PSOE) como segunda fuerza tras el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.
Podrá gustar más o menos, completamente o nada, pero lo cierto es que este miércoles el programa de Podemos estuvo en boca de periodistas, analistas y hasta de los adversarios políticos.
Incluso el líder del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, reaccionó al golpe de efecto: "La socialdemocracia no se vende en un catálogo", dijo por la noche en una entrevista en televisión.
Criticaba la táctica que Iglesias y su partido han abrazado para la campaña electoral que pasa por presentarse como abanderados de una nueva socialdemocracia dentro de su estrategia dirigida a lograr el "sorpasso" a los socialistas.
Pero lo cierto es que también el hombre para el que el líder de Podemos representa la mayor amenaza acabó este miércoles hablando del programa del rival.
Pablo Iglesias en el salón de casa, regando las plantas o frente al ordenador; candidatos a diputados leyendo en un sofá amarillo; junto a la cama, lavándose los dientes, descansando... Cada propuesta electoral se combina en el programa con fotografías de los miembros de Podemos cual modelos de los catálogos de Ikea.
"Nuestro objetivo es que el programa electoral sea el más leído y por eso hemos tomado medidas que puedan ayudar", explicó la responsable del Programa de la formación, Carolina Bescansa, en la presentación a la prensa. La mayoría de las fotografías fueron hechas en los hogares de los propios políticos.
Las elecciones del 26 de junio son de facto una repetición de los comicios del 20 de diciembre, tras los que por primera vez en casi 40 años de democracia en España, los partidos no lograron formar Gobierno. Había pues pocas novedades que contar.
Con la excepción de una reducción de su propuesta de inversión en gasto público, que pasa de 96.000 a 60.000 millones de euros y se traduce en un aumento del gasto anual del 3,5 por ciento, el programa es básicamente el mismo que el de hace seis meses.
La innovación pues había que ponerla en las formas. Otra novedad es que el programa de Podemos se compra: 1,80 euros la unidad. Pero como también ocurre con el católogo de Ikea, también hay una versión digital para descargar gratis.
"A veces mantener contenidos cambiando formatos hace que comuniquemos lo mismo a más gente, menos interesada y más distante", explicó Bescansa.
Por Sara Barderas, Dpa.