La mayoría de directivos "senior" de la City londinense se sitúan entre los partidarios de que Reino Unido continúe en la Unión Europea tras el 23 de junio. Pero ante la incertidumbre por el resultado del referéndum, muchas instituciones financieras están analizando lo que supondría una victoria del "Brexit".
Según los analistas, salir de la UE costaría a los británicos unos 100.000 empleos en el sector financiero debido a la paralización del crecimiento y la caída de la libra. Y ante este panorama, varias empresas han comenzado a trazar planes de contingencia.
Así, Deutsche Bank ha creado un grupo para analizar el posible traslado de parte de sus negocios en Londres y de sus 9.000 empleados en Reino Unido en caso de "Brexit", término que hace referencia a la salida del país de la UE.
Jamie Dimon, director gerente de JP Morgan, también contempla una reducción de sus operaciones en la City. "Tendremos que organizar diferentes operaciones en Europa", dijo al "Financial Times" sobre un posible escenario de "Brexit".
Ya el año pasado, un sondeo realizado a 101 directivos "senior" de Londres por TheCityUK revelaba que un 37 por ciento veía "bastante probable" trasladar parte de su personal de Reino Unido a otros países europeos. "Recibo llamadas por la izquierda, la derecha y el centro de bancos preocupados", declara el politólogo Simon Hix, de la London School of Economics.
Según Hix, a los bancos les preocupan esencialmente dos cuestiones: que un Reino Unido pueda mantener el "pasaporte" a los servicios financieros de la UE y que la City pueda continuar sus servicios con productos en euros.
El "pasaporte" permite a una empresa autorizada en el Área Económica Europea (AEE) ofrecer sus servicios en cualquier otro miembro del área a través de filiales locales o transfronterizas como parte de un mercado único.
Hix sostiene que Reino Unido "podría retener el 'pasaporte' si permaneciera en la AEE, pero sería muy improbable si dejara el mercado único y tuviera que negociar un acuerdo de libre comercio con la UE". "Y no veo muchas ganas ni en Fráncfort ni en París de permitir que la City de Londres acceda al mercado único si Reino Unido abandona la UE", dijo a dpa.
Además, el experto ve muy improbable que una a City post "Brexit" se le permita comerciar productos denominados en euros, de manera que ese servicio se trasladaría a otros países.
El economista Chris Martin, de la universidad de Bath, sostiene que el "pasaporte" es "una de las principales razones por las que los bancos extranjeros, especialmente estadounidenses y suizos, desarrollan operaciones subsidiarias en sus sedes británicas".
Así lo confirmaron los bancos de inversiones Goldman Sachs y JP Morgan en una comisión parlamentaria: el sistema de "pasaporte" es clave para su elección de Londres como sede de sus negocios en Europa. Y "la presencia de estos grandes bancos anima a otros con sede en la Eurozona, como BNP-Paribas o Deutsche Bank, a situar gran parte de sus operaciones en Reino Unido", escribió Martin en un reciente análisis.
El economista advierte que la posición dominante de Londres en el conjunto del negocio bancario "ya está amenazada", pues Reino Unido lucha por proteger su estatus como gran mercado para activos en euros aunque no pertenece a la eurozona. Y un "Brexit" haría que las perspectivas para el negocio en euros fueran "mucho más sombrías".
Aunque la salida de Reino Unido de la UE dañaría otros centros financieros regionales, el más perjudicado sería Londres. Y en especial, su sector bancario, señala un reciente informe del gobierno respaldado por el primer ministro, David Cameron, y el titular de Finanzas, George Osborne. Según el informe, más de 5.000 compañías británicas entre bancos, instituciones de inversión y seguros tienen "pasaportes" para sus servicios financieros.
El pasado mes, un análisis de la consultora PwC para TheCityUK estimaba que el país podría perder hasta 100.000 empleos en el sector financiero y hasta 12.000 millones de libras en ingresos anuales hasta 2020 en un escenario de "Brexit", aunque añadían que para 2030 habría una recuperación parcial.
Casi un 60 por ciento de las decenas de directivos encuestados en marzo por la asociación de banqueros británicos afirmaron que el "Brexit" tendría un impacto negativo en sus negocios, mientras que un 26 por ciento creía que el impacto sería "significativo".
"El mercado único es crucial para la industria bancaria británica, que da empleo a más de medio millón de personas, contribuye con más de 31.000 millones de libras en impuestos al año y es la principal industria que exporta el país", señaló Anthony Browne, director gerente de la asociación de banqueros.
Sin embargo, no todos piensan lo mismo. También el sector pro "Brexit" Business for Britain movilizó a más de 100 directivos "senior", principalmente de "hedge funds" y bancos pequeños para firmar una carta en el diario "Evening Standard" argumentando que el sector florecería en un panorama menos regulado fuera de la UE.
Por Bill Smith (dpa)