El primer ministro de Islandia, Sigmundur Gunnlaugsson, acusado de esconder millones de dólares de inversiones en los bancos de su país usando una muy discreta compañía offshore (revelada en el #PanamaPapers), finalmente renunció a su cargo.
Los documentos filtrados muestran que Gunnlaugsson y su esposa compraron la firma extraterritorial Wintris en 2007, pero el mandatario no declaró su vínculo con la compañía cuando ingresó al Parlamento en 2009.
Cuando fue interpelado por la prensa el domingo, el ahora exfuncionario fue elusivo y se descompuso.
Ampliaremos.