"Es irresponsable. Un líder nacional no tiene derecho a poner parte del pueblo contra otra parte del pueblo y a todos contra las instituciones", dijo el político del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en declaraciones que reproduce hoy el portal del diario "O Estado de Sao Paulo".
Cardoso se refiere a parte del contenido de los audios divulgados por la Justicia, referentes a diálogos interceptados con autorización judicial que mantuvo Lula con Rousseff, su abogados, otros políticos y familiares.
Puntualmente, Cardoso se refiere a una conversación de Lula con su hermano Genival Inácio da Silva el viernes anterior a las manifestaciones contra el Gobierno que tuvieron lugar el domingo 13.
Según se puede escuchar, Lula le dice a su hermano que ese domingo se va a quedar "un poco escondido", porque frente al edificio donde vive, en las afueras de Sao Paulo, iba a haber "un montón de peones" para "golpear" a los "coxinhas", término usado para referirse a las personas de clase media que son las que, en su opinión, defienden la destitución de Rousseff.
"Si los 'coxinhas' aparecen se van a llevar tantas trompadas que no saben lo que les va a suceder", dijo Lula, quien gobernó el país entre 2003 y 2010.
"Es un vocabulario totalmente inadecuado", dijo Cardoso. Y agregó: "Lo que más chocó (...) fue el bajo tenor del vocabulario y el tipo de actitud que revela".
"(Los diálogos) no tienen nada de republicano, nada de democrático, son cosas de jefe de banda", apuntó el político, quien antecedió a Lula en el Gobierno, entre 1995 y 2002.
Respecto a Rousseff, dijo que al investir a Lula como jefe de Gabinete, la presidenta "dio una señal de que renuncia al poder".
Esto porque según el Gobierno, Lula entraría como un "superministro" para ayudar a salvar el Gobierno de su sucesora, en jaque por un proceso con miras a su destitución que se tramita en la Cámara Baja.
En opinión de Cardoso, la nominación de Lula es una forma de Rousseff de dejar el poder sin renunciar, con lo cual debería asumir el vicepresidente, Michel Temer.
Eso "tiene un olorcito de golpe, de golpe 'palaciego'", afirmó, en referencia al Palacio del Planalto, sede de la Presidencia en Brasilia.
El nombramiento de Lula como ministro fue cuestionado en la Justicia, que recibió más de 50 recursos, y está ahora suspendido por un juez de la Corte Suprema.
Como Lula enfrenta una denuncia penal y un pedido de arresto preventivo por sus presuntos nexos con los ilícitos en Petrobras, se sospecha que el nombramiento fue una estrategia para que el ex presidente se beneficie con el privilegio de los fueros y eluda a la Justicia ordinaria, que tiene en sus manos los procesos en su contra.
Fuente: Dpa.