El papa visitará una cárcel, se reunirá con el mundo del trabajo y celebrará una misa a sólo 80 metros del Río Bravo, que separa México de Estados Unidos, frente a unas 210.000 personas que se reunirán en un sitio al aire libre llamado El Punto.
Al mismo tiempo, en El Paso, Texas, los fieles podrán seguir el sermón, que estará dedicado a lo migrantes, junto a la frontera desde el lado estadounidense o por medio de pantallas gigantes en el estadio Sun Bowl.
A la misa fueron invitados familiares de víctimas de la violencia, que tendrán sitio reservado en primera fila, según han dicho los organizadores.
Pero Francisco en principio se irá de México sin reunirse en privado con los padres de 43 estudiantes desaparecidos hace un año y medio en el sur del país, como pedían los familiares.
Los familiares de los estudiantes no tenían claro hasta unas horas antes si iban a viajar, a la espera de gestiones finales que hacía el centro de derechos humanos Miguel Agustín Pro para tomar una decisión.
"Hay interés por parte de los padres en ir, por eso estamos esperando que nos confirmen y si es así, estamos viajando esta noche", dijo a dpa Melitón Ortega, portavoz de las familias,
De acuerdo con la Diócesis de Ciudad Juárez, unas 50.000 personas seguirán la transmisión de la misa por televisión en el Estadio Sun Bowl de El Paso, entre ellos migrantes.
"Es alentador saber que desde mi ciudad se puede escuchar esa voz y qué mejor voz y persona que sea escuchada a nivel mundial que el papa", dijo el sacerdote Francisco Calvillo Salazar, director de la Casa del Migrante, sobre el mensaje de Francisco.
Desde su llegada a México el viernes, Francisco ha hablado en favor de los que más sufren y ha criticado con dureza tanto a la clase política como a la misma Iglesia y a la sociedad civil por la exclusión, la injusticia, la indiferencia y los privilegios que gozan sólo unos pocos.
"Dios se acercó y se acerca al corazón sufriente pero resistente de tantas madres, padres, abuelos que han visto partir, perder o incluso arrebatarle criminalmente a sus hijos", dijo en la primera misa de su gira, realizada en la Basílica de Guadalupe.
En esa ocasión, el papa se dirigió a las víctimas y les dijo que "las lágrimas de los que sufren no son estériles". Además, en el Ángelus en la localidad de Ecatepec pidió por un país "donde no haya necesidad de emigrar para soñar, donde no haya necesidad de ser explotado para trabajar".
Juárez fue entre 2008 y 2010 la ciudad más violenta del mundo, según un ranking elaborado por la asociación civil Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal. Los índices de violencia bajaron desde entonces.
Los crímenes contra mujeres también son un tema importante en Ciudad Juárez. En la década de 1990 una ola de desapariciones de mujeres azotó esa urbe, en el estado norteño de Chihuahua.
Ante esto, las madres de las víctimas, organizadas en grupos y colectivos que buscan justicia, pintaron cruces negras sobre fondos rosas en los postes que flanquean los lugares que recorrerá Francisco en la ciudad.
Antes de la misa, el papa visitará una prisión que registró una revuelta con 17 muertos en 2011 y que ahora ha sido mejorada bajo estándares estadounidenses. Se reunirá con 700 internos de baja peligrosidad, entre ellos 100 mujeres, y con 250 de sus familiares.
Luego tendrá un encuentro con obreros y empresarios y posteriormente almorzará con seminaristas y sacerdotes y se celebrará la misa.
Al final de la jornada, Francisco será despedido en el aeropuerto de Ciudad Juárez en un acto al que asistirá el presidente, Enrique Peña Nieto.
Fuente: Dpa, Carmen Peña.