El ex presidente Lula acumula cuatro denuncias y responde por tres acciones penales, además de ser investigado en otros casos. Aunque no cumple funciones de gobierno dede hace 6 años, Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta una serie de acciones judiciales en su contra.
Ya fue protagonista de cuatro denuncias de la Procuradoría General de la República y responde a otras tres acciones penales, siendo dos de ella en el Distrito Federal y la restante por el proceso Lava Jato, en Curitiba. Paralelamente, también es investigado por la Policía Federal.
Esta semana el líder del PT fue nuevamente acusado por la justicia, involucrando esta vez a su mujer, Marisa Letícia, al ex-ministro de Hacienda, Antonio Palocci y a otras cuatro personas. El proceso abierto significa que la investigación policial, envolviendo a la empresa Odebrecht, posee indicios de que Lula cometió el delito - en este caso- de "corrupción pasiva". Los demás citados son sospechados por lavado de dinero.
Lula niega el delito y afirma ser perseguido. Sin embargo, en julio pasado, se tornó culpable al ser acusado de intentar obstruir la labor de la justicia comprando el silencio de Nestor Cerveró, ex-director de Petrobras y uno de los delatores del esquema de corrupción en la empresa estatal.
Casi dos meses después, el 19 de septiembre, Lula volvió a tornarse culpable, acusado de corrupción pasiva y lavado de dinero, según las conclusiones del Lava Jato. Los procuradores afirmam que varias empresas pagaron 3,7 millones de reales de propina a Lula. Este dinero se dio por medio de reserva y la reforma de un triplex en Guarujá, en el litoral de São Paulo.
En octubre, Lula fue acusado por los crímenes de corrupción activa y pasiva, lavado de dinero, tráfico de influencia y organización criminal. La acusación se basa en haber usado su influencia junto al BNDES y otros órganos para favorecer a la empresa Odebrecht en contratos y obras de ingeniería en Angola. En contrapartida por haber sido contratada por el gobierno de aquel país, Odebrecht habría recompensado con cerca de 30 millones de reales a la empresa del sobrino del ex-presidente, Taiguara Rodrigues.
Por último, la semana pasada, Lula fue denunciado por los crímenes de tráfico de influencia, lavado de dinero y organización criminal.
Existen en suspenso por lo menos otras 3 denuncias más contra el ex presidente. Por el momento, sus abogados defensores han apelado a la edición de un libro. Parece poco frente a tanta evidencia por contrariar