En una decisión histórica, el Papa permite perdonar los abortos

El papa Francisco sumó otra polémica decisión en medio de las críticas de los sectores más conservadores.

Foto: www.periodistadigital.com
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El papa Francisco anunció que los sacerdotes podrán absolver del pecado del aborto de manera indefinida, una disposición que había autorizado sólo durante el Año Santo de la Misericordia que concluyó el domingo.

Así se lee en la carta apostólica "Misericordia et misera", el documento de conclusión del Jubileo extraordinario que instituyó Francisco y en el que da las indicaciones para que los católicos continúen este tiempo de la misericordia, la reconciliación y el perdón.

Lo dijo en 2015

Jorge Bergoglio había anticipado que así lo haría. Al anunciar la llegada del "Año de la Misericordia", en 2015, señaló que "este Año jubilar de la Misericordia no excluye a nadie". Lo hizo en una carta enviada al presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización, Rino Fisichella, y encargado de organizar el Año Santo extraordinario.

Según la doctrina católica, el aborto es un pecado grave que comporta excomunión y un sacerdote sólo lo puede absolver por orden de un obispo o del pontífice.

El portavoz del Vaticano el año pasado (ya fue sustituido), Federico Lombardi, explicó que la decisión del papa "no es una atenuación de la gravedad del pecado (del aborto)", así como "no quiere de ninguna manera minimizar la gravedad de ello". Lo que quiere, añadió, es dar "una señal de extensión de la manifestación de Misericordia en términos más accesibles y disponibles por parte de la Iglesia".

Los fundamentos de su decisión

En su misiva, Francisco introdujo el tema afirmando que "uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida" y que "algunos viven el drama del aborto con una consciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo".

"Pero muchos otros, en cambio -explicó el papa- incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir".

"Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión", escribió Francisco.


La carta continúa: "Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza".

Francisco indica entonces a los sacerdotes que "se deben preparar para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido, e indicar un itinerario de conversión".

El Papa también recuerdó en aquella carta que la celebración de un Jubileo siempre ha sido la ocasión de una "gran amnistía" para los presos, "que aunque mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad".

Un recuerdo que se interpreta como la petición del pontífice para que también en este Año Santo extraordinario ocurra lo mismo.

Y además concede que los presos "en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia".

"Cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa", escribió.