El presidente electo Donald Trump reconsideró hoy la amenaza de nombrar a un fiscal especial para enjuiciar a su rival Hillary Clinton por el escándalo los correos electrónicos cuando era secretaria de Estado, ya que no quiere dañarla ni a ella ni a su marido, el ex presidente Bill Clinton.
"Voy a pensar en ello", dijo Trump en una entrevista en el programa "60 minutes" de la cadena de televisión CBS. "No quiero hacerles daño. Son buena gente".
"Quiero concentrarme en los empleos, quiero concentrarme en la sanidad, quiero concentrarme en la frontera y en la inmigración, y hacer un proyecto de ley de inmigración realmente bueno. Queremos lograr una buena ley de inmigración", añadió el multimillonario, precisando cuáles serán las prioridades de su nuevo gobierno.
El presidente electo dijo que Clinton hizo "algunas cosas malas" y prometió a la periodista que lo entrevistaba, Lesley Stahl, que le daría una respuesta definitiva a su pregunta de si iba a enjuiciar a Clinton la próxima vez que lo entrevistara en el programa.
Durante la campaña electoral Trump aseguró que si era elegido presidente nombraría a un fiscal especial para investigar a Clinton por el escándalo de los correos electrónicos.
Cada vez que Trump nombraba a Clinton en sus mítines, sus votantes la abucheaban o pedían que la encarcelaran.
Trump tampoco quiso pronunciarse sobre si iba a pedir la dimisión del director del FBI, James Comey, como muchos exigen.
El director del FBI está siendo muy cuestionado después de que enviara una carta al Congreso anunciando, 11 días antes de las elecciones, que iban a revisar unos correos electrónicos de Clinton que aparecieron en otra invetigación. Finalmente, dos días antes de las elecciones, Comey dijo que no habían encontrado nada sospechoso.
Clinton culpó el sábado a la carta de Comey de haber sido una de las razones por las que perdió las elecciones.