En Bruselas comienza hoy una conferencia internacional sobre Afganistán, que se ve ensombrecida por los nuevos combates con los talibanes sobre el terreno en la ciudad norteña de Kunduz.
El encuentro reúne a más de 70 países y hasta 30 organizaciones internacionales que buscarán apoyo político y financiero para el desarrollo de Afganistán hasta finales de 2020.
Pese a los miles de millones de dólares ya gastados en Afganistán en los últimos 15 años, el país sigue siendo uno de los más pobres del mundo y de los más inestables a nivel político, además de sufrir una corrupción rampante.
La seguridad continúa siendo uno de los mayores problemas debido a que las fuerzas gubernamentales, poco entrenadas y mal equipadas, tienen que hacer frente tanto a los extremistas talibanes como ahora también al grupo terrorista Estado Islámico (EI), una amenaza creciente.
Mientras tanto, en Kunduz, una ciudad del norte del país, se seguía combatiendo hoy por segundo día consecutivo, un año después de otra ofensiva similar lanzada por los talibanes, que lograron controlar la localidad en 2015 durante dos semanas.
Las tropas afganas consiguieron avanzar lentamente en Kunduz para hacer retroceder a los talibanes desde el lunes por la noche, dijo Sediqi Sediqi, portavoz del Ministerio del Interior afgano, en una rueda de prensa en Kabul.
Tres distritos de policía ya han sido liberados de los talibanes mientras que en otras áreas se producen "registros casa por casa y operaciones simultáneas de limpieza".
Un portavoz del Ministerio de Defensa subrayó que no se han usado armas pesadas debido "a la presencia de civiles en la ciudad".
La radio ARD señaló que el vicecomandante de la misión de la OTAN en el norte del país, John Pirog, se encuentra en Kunduz. Pirog es el comandante de las fuerzas estadounidenses en el norte.
El portavoz del Pentágono Jeff Davis confirmó el lunes que las fuerzas estadounidenses apoyaron a las tropas afganas con bombardeos aéreos. También han sido trasladados a la ciudad desde otras partes de Afganistán miembros de las fuerzas especiales afganas.
Por el momento, las autoridades reconocen la muerte de tres miembros de las fuerzas de seguridad y varios heridos. También los insurgentes han sufrido pérdidas, se indicó.
Según Mahfozullah Akbari, portavoz de la zona policial norte en Kunduz, participan en la ofensiva unos 200 combatientes talibán.
Los extremistas lanzaron también otro ataque justo al sur de Kunduz, en la provincia de Baghlan, con lo que cortaron la carretera de Baghlan-Kunduz, una de las principales rutas que conectan esta ciudad con Kabul. Hoy fue reabierta por las fuerzas de seguridad.
Por otra parte, el gobernador de la provincia sureña de Helmand, Hayatullah Hayat, negó que dos distritos -Nawa y Khanashin- estén en manos de los talibanes.
"Algunas informaciones de los medios sobre el incidente carecen de base. Aunque hubo combates, hemos sido capaces de expulsar a los talibanes de los dos distritos, que están completamente bajo nuestro control", aseguró Hayat.