El fin del conflicto armado que por más de cinco décadas ha afectado a Colombia será uno de los principales temas que abordarán este martes los gobernantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que celebrarán en Quito su cuarta cumbre.
La importancia que adquirió el tema se debe a la resolución que aprobó este lunes el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por unanimidad, para enviar a Colombia una misión no armada encargada de verificar el cumplimiento de los acuerdos de la última etapa del proceso de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC.
La misión deberá inspeccionar el inminente alto el fuego bilateral y definitivo, así como el proceso de dejación de armas por parte de la guerrilla.
El papel que cumplirá la Celac en este aspecto será fundamental, pues el Gobierno de Santos y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) pidieron a Naciones Unidas que países que pertenecen a este organismo latinoamericano sean los miembros de dicha comisión.
"Iré a la cumbre de la Celac para formalizar su contribución en esta misión especial", dijo Santos antes de partir hacia la capital ecuatoriana.
"Voy a agradecer también el respaldo unánime de toda América Latina y el Caribe para terminar el último conflicto armado del hemisferio", agregó.
La Celac tendrá así un enorme desafío para probarse como un organismo que coadyuva en la resolución de conflictos, lo que le permitiría marcar distancias con la Organización de Estados Americanos (OEA), muy criticada por el papel que ha cumplido en los últimos años en situaciones de crisis de algunos de sus miembros.
Y es que la Celac surgió formalmente en 2011 bajo el impulso del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez con el propósito de convertirse en una alternativa frente a la OEA, un foro fundado en 1948 y que cuenta con los mismos integrantes, además de Estados Unidos y Canadá.
Antes de que la ONU decidiera verificar la parte final del proceso de paz colombiano a través de la Celac, el protagonismo de la cumbre parecía estar en manos de los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Argentina, Mauricio Macri, en el marco de una reciente confrontación que surgió apenas empezó el nuevo gobierno argentino.
"Nadie me va a callar, voy con todas las verdades, no voy a aceptar abusos de nadie", advirtió Maduro hace poco al señalar que se iría lanza en ristre contra Macri en Quito por diversos comentarios que el presidente argentino ha hecho sobre el gobierno bolivariano.
Empero, la "pelea" Maduro-Macri se desvaneció cuando se anunció que el mandatario argentino no viajará por recomendación médica, debido a que la lesión que padece por la fisura de una costilla implicaría hacer esfuerzos respiratorios no aconsejables en la altitud de Quito.
El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, dijo que la economía, la paz y la seguridad serán los principales temas que abordarán mañana las 33 delegaciones de países que integran la Celac, 22 de las cuales estarán representadas por jefes de Estado o de Gobierno.
La cumbre de pocas horas de los gobernantes, precedida desde el fin de semana por reuniones de equipos técnicos y de los ministros del Exterior, se llevará a cabo en la sede de la Unión de Naciones Suramericanas, a pocos metros del monumento de la Mitad del Mundo.
Fuente: Rodrigo Ruiz Tovar, Dpa.