"Estamos ante el horror. Lo que Donald Trump plantea es la deportación más grande de la historia moderna", señaló Jorge Ramos, el periodista mexicano que días atrás fue echado por el magnate y precandidato a presidente de EEUU Donald Trump de una conferencia de prensa.
En diálogo con Tormenta de ideas (MDZ Radio), Ramos, quien trabaja en Univisión y es considerado uno de los periodistas hispanos más reconocidos en Estados Unidos, contó por qué fue a aquella conferencia en Iowa y relató los pormenores de aquel episodio.
"El 6 de junio se lanzó a la presidencia y en su discurso dijo que los mexicanos eran criminales y violadores. Es falso. Todos los estudios dicen que los inmigrantes tienen una tasa de criminalidad más baja de quienes nacen en Estados Unidos", comenzó Ramos, de una extensa carrera como periodista en México, antes de emigrar en 1983 a Estados Unidos, donde en 1985 comenzó a trabajar en Univisión.
"En Argentina tienen sus líderes muy autoritarios y les corresponde enfrentarlos como periodistas", sostuvo.
Después de aquellas palabras de Trump, Ramos admitió: "Cometí un error. En lugar de escribirle un mail, le escribí una carta de puño y letra y puse mi teéfono (foto). En lugar de contestarme, publicó la carta con mi teléfono y tuve que cambiarlo".
"Desde entonces quise encontrarlo y hacerle las preguntas que se negaba a responder. Encontré lugar en Iowa. Entré a la conferencia, me levanté, y a la mitad de mi pregunta no le gustó que lo cuestione y llamó a sus agentes y un grandulón me sacó de la conferencia", recordó.
Esta escena generó que dos periodistas cuestionaran a Trump, a quien no le quedó otro remedio que permitir el reingreso de Ramos. "Hubo una pequeña rebelión y Trump dijo que si yo quería regresar, que regrese. Yo puse de condición que me dejen preguntar", continuó Ramos.
Después de ingresar nuevamente, "Trump tuvo que admitir que echarme era una violación a la Constitución y a la libertad de expresión. Esto sólo lo vi en dictaduras. Conversé cerca de cinco minutos. Finalmente me dijo que hablaríamos luego, pero dudo que lo haga".
La deportación más grande de la historia moderna
"Estamos ante el horror. Lo que él plantea es la deportación masiva más grande de la historia moderna. Imagínate que uno de cada cuatro argentinos fuera llevado a lugares públicos y deportados en trenes, autobuses y aviones", ejemplificó Ramos.
Durante la entrevista con Tormenta de ideas (sábado de 10 a 13), Ramos destacó: "Trump quiere cambiar la Constitución y quitarle la ciudadanía a los niños nacidos aquí. Serían bebés sin Patria, ¿a dónde los va a deportar? Además quiere construir una muralla de casi 3 mil kilómetros, que sería la más grande entre dos naciones".
Por otra parte, más allá de fomentar una reforma inmigratoria, Ramos destacó que Barack Obama deportó durante su gestión a más de 2 millones de inmigrantes indocumentados. Asimismo, destacó el "silencio del Gobierno mexicano" ante las declaraciones de Trump.
Ramos, en CNN, tras el episodio de Iowa.
El "espantoso silencio" del Gobierno mexicano
"El Gobierno mexicano hace silencio, un espantoso silencio. Hay algunos comunicados de prensa, nada más. Esto hay que pelearlo antes de la elección, porque después será tarde", analizó Ramos, quien destacó a falta de reacción del Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Al mismo tiempo, cuestionó la actitud de los otros precandidatos republicanos que competirán en las primarias con Trump: "Han decidido no enfrentar a Trump. Creen que si no hablan de él bajarán su perfil. Pero las encuestas sugieren que la estrategia fracasó".
En ese contextó, consideró: "Por eso nos toca a los periodistas enfrentar a Trump".
"Las palabras de Trump son muy peligrosas, permiten que las cosas que decían los racistas en sus casas, ahora las digan en todos lados. Trump legitima esto. Cuando terminó la conferencia, un seguidor me dijo 'lárgate de mi país'", referenció Ramos.
Y concluyó: "Lo único que dije es 'esto no es sobre mí, sino sobre los Estados Unidos. Éste es mi país'. Como periodistas estamos obligados a enfrentar a los políticos en casos de racismo, corrupción. En Argentina tienen sus líderes muy autoritarios y les corresponde enfrentarlos como periodistas".