El papa Francisco recordó hoy la muerte de los inmigrantes durante sus viajes para llegar a Europa, como los 71 encontrados asfixiados en un camión en Austria e instó a cooperar con eficacia para impedir los "crímenes de estas masacres que ofenden al humanidad".
Tras el tradicional rezo del ángelus dominical, Francisco citó "los numerosos migrantes que han perdido la vida en sus terribles viajes" y entre ellos, aseguró sus oraciones, para "las 71 víctimas, entre ellas cuatro niños, encontradas en un camión en la autopista entre Budapest-Viena", según la agencia EFE.
"Confío a cada una de ellas a la misericordia de Dios y a Él pedimos que nos ayude a cooperar para impedir estos crímenes que ofenden a toda la familia humana", agregó.
En las últimas horas, tras el terrible caso del "camión de la muerte", la policía austríaca informó sobre la detención de un rumano de 29 años que transportaba en una camioneta a 26 refugiados, entre los que había tres chiquitos en estado grave.
Los 26 refugiados procedían de Siria, Afganistán y Bangladesh, y se encontraban confinados en un espacio con poca ventilación. Los nenes se encuentran en estado grave debido a la falta de oxígeno y la deshidratación causada por el calor.
Los menores fueron hospitalizados en Braunau, acompañados de sus padres, y en principio no se teme por sus vidas. "Ha sido por muy poco", declaró el portavoz policial David Furtner. "Mucho tiempo más no habrían soportado esa tortura", agregó.