Pese al progreso que se ha hecho en la lucha contra el ébola en África Occidental, el virus perive "de forma obstinada" en Guinea, Sierra Leona y Liberia, según Médicos Sin Fronteras (MSF). Ya son 27.678 los infectados y 11.276 vidas perdidas.
En las últimas ocho semanas, el número de casos en la región ha fluctuado en torno a 30 por semana, "una cifra que en condiciones normales sería considerada una catástrofe", subrayan desde la organización.
Primero fue la indiferencia global, luego el miedo global, después la respuesta global y ahora ha llegado la fatiga global. Pero hay que acabar con la epidemia", sostiene Joanne Liu, presidenta de MSF.
En Guinea, las cadenas de contagio siguen activas en Conakry, Boké y Forecariah. "Aún se registran entre 12 y 18 casos de ébola a la semana en Guinea", dice Anna Halford, coordinadora de la misión de MSF en Guinea. "Los casos de ébola siguen sin detectarse durante demasiado tiempo. En las últimas semanas, el 25% de los casos positivos se identifican después del fallecimiento", añade.
Respecto a Sierra Leona, el número de casos semanales sigue fluctuando en torno a la quincena. En la última semana se registraron catorce, y los puntos más afectados siguen siendo Freetown y los distritos de Port Loko y Kambia.
En cuanto a Liberia, país que fue declarado libre de ébola el pasado 9 de mayo tras 42 días sin nuevas infecciones, ha vuelto ahora a registrar nuevos casos de la enfermedad. "Aunque sea una decepción, no es totalmente inesperado", dice Carissa guild, coordinadora médica de los programas de MSF en Liberia.