El Estado Islámico quemó vivo al piloto jordano capturado en diciembre pasado luego de derribar un avión.
El grupo yihadista mostró la ejecución a través de un video.
En la víspera de Navidad, el Estado Islámico que había derribado el caza jordano F-16 –perteneciente a la coalición internacional liderada por Estados Unidos- en la provincia siria de Raqqa cuando éste sobrevolaba el territorio.
El piloto habría logrado eyectarse, y los fundamentalistas lo secuestraron herido pero con vida.
El Pentágono desmintió días después el derribo del avión, pero confirmó la captura del piloto.
Los extremistas reclamaron un rescate, mientras el Gobierno de Jordania amenazó con ejecutar a todos los presos yihadistas si mataban a al-Kaseasbeh, pero el 'diálogo' no tuvo ningún resultado, indicó el portal de noticias ruso Russia Today.