La Fuerza Aérea estadounidense, con la ayuda de aviones militares de Emiratos Árabes, atacó este jueves refinerías de petróleo que -según la Casa Blanca- pertenecen a Estado Islámico y del que el mismo grupo extremista se vale para financiarse. El resultado: refinerías destruidas y al menos unos 19 muertos.
Se cree que el grupo Estado Islámico controla 12 yacimientos petroleros en Irak y Siria. Seis aviones de combate estadounidenses y 10 más de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí participaron en los nuevos ataques, que golpearon principalmente refinerías de pequeña escala utilizadas por los milicianos en el este de Siria, dijo el portavoz del Pentágono, el contralmirante John Kirby.
Los ataques en Siria se han concentrado por un lado en las estructuras de mando y control de Estado Islámico y por otro, en las fuentes de sus ingresos.
Se trata de refinerías que producen de 300 a 500 barriles de petróleo por día y que podría significar para el grupo extremista ingresos de por lo menos dos millones de dólares al día, si ese petróleo se comercializa en el mercado negro.
Se trata de una estimación hecha por funcionarios de la Casa Blanca, en base a un precio de $333 dólares por barril en el mercado negro, cuando en el mercado legal se vende alrededor de $100. Desde hace varios días que a raíz del ataque militar de Estados Unidos y sus aliados es que hay una huelga en las refinerías nombradas.
Otros ataques alcanzaron los puestos de control, instalaciones, campos de entrenamiento y vehículos del grupo Estado Islámico en el norte y el este de Siria. Las incursiones también tuvieron como blanco dos bases militares sirias que habían sido capturadas por Estado Islámico. En la ciudad siria de Mayadeen, en el este del país, un edificio utilizado por los milicianos como tribunal islámico también se vio afectado.