La prensa estadounidense se muestra cada vez más crítica con la política exterior del presidente Barack Hussein Obama. Las mismasas apuntan más a las dudas que deja en evidencia el mandatario estadounidense, más que a las decisiones que ha encarado su gestión hasta el momento. Este lunes, antes de que se conociera la decisión de la Casa Blanca de atacar a Siria, The Washington Post, en su editorial, había apuntado a la personalidad del titular de la Casa Blanca, al señalar que el grupo extremista EI "explota las debilidades" del mandatario.
La semana pasada, los militantes lanzaron una ofensiva contra un área poblada por los kurdos del norte de Siria - donde Obama todavía tiene decidir si Estados Unidos realizará ataques aéreos o si suministrará ayuda a las fuezas locales. Este lunes se estima que más de 130.000 personas huyeron hacia Turquía, en tanto que los comandantes locales necesitan desesperadamente ayuda para defender la ciudad estratégica de Kobane. En este sentido, Obama ha sido lento en avanzar en la aprobación de un plan de campaña del Pentágono, incluyendo ataques aéreos en Siria.
El punto en cuestión -y de lo que se critica a Obama- es que mientras Estados Unidos busca sumar el compromiso de las naciones de la región, lo urgente está en tomar "medidas inmediatas para rescatar a una población vulnerable". En este sentido "si los kurdos sirios no se puede detener a las fuerzas del Estado islámico, Estados Unidos debería acudir en su ayuda".
El medio estadounidense también señala que "la obstinación de Turquía es uno de los varios agujeros en la estrategia de Obama" ya que su plan prevé la lucha contra el Estado islámico en Siria por entrenar y armar a las fuerzas rebeldes sirios moderados. "Pero los 5.000 combatientes que prevé el plan estadounidense no son suficientes para derrotar a los militantes extremistas".
Por último señala que "Obama tendrá que superar su resistencia a la configuración de un enfoque más coordinado y ambicioso a Siria si quiere cumplir su meta de desgastar y destruir al Estado Islámico".
Por ahora, la amenaza a los kurdos sirios es "urgente" y "grave".