El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptó el establecimiento de un Estado palestino respetando las fronteras de 1967, según ha asegurado este jueves el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, según informó el diario Publico.es.
En declaraciones en el palacio presidencial de la Mukata de Ramala difundidas por la agencia de noticias Maan, Abbas ha explicado que Netanyahu "afirmó delante de mí que acepta el Estado palestino y que sólo queda precisar los límites de las fronteras".
Por otra parte, el liderazgo palestino planea presentar el 15 de septiembre una propuesta al Consejo de Seguridad de la ONU para que se ponga fecha exacta al fin de la ocupación israelí y la proclamación del Estado palestino, han informado fuentes palestinas.
Según dijeron a Efe esas fuentes, el presidente palestino, Mahmud Abás, trabaja ahora en la estrategia, que podría consistir en convocar primero una conferencia internacional o incluso hacerlo a través de Jordania.
En cualquier caso, la cuestión será también analizada en la reunión que la Liga Árabe, integrada por 22 países, celebrará el próximo 5 de septiembre.
"Si la solicitud es rechaza, la OLP elevará el caso a la Corte Penal Internacional"La noticia fue adelantada anoche por Nabil Shaat, miembro del comité ejecutivo del Al Fatah, principal partido en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), en una entrevista concedida a la agencia de noticias local Maan.
"Si la solicitud es rechaza, la OLP elevará el caso a la Corte Penal Internacional para pedir que se haga responsable al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al ministro israelí de Defensa, Moshe Yaalon, de la devastación de la Franja", advirtió Shaat.
Shaat confirmó que la solicitud de adhesión al citado tribunal, que también permitiría investigar y juzgar la acción de las milicias, aún se discute con todas los grupos palestinos.
Israel y las milicias palestinas aceptaron el martes un acuerdo de alto el fuego permanente presentado por Egipto para poner fin a una ofensiva israelí de 50 días de combates durante la que han muerto más de 2.100 palestinos, en su gran mayoría niños, y 69 israelíes, 64 de ellos soldados.