Mientras la crisis al oeste de África continúa con su reguero mortal, ayer, el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo-a más de 3.500 kilómetros del foco del actual brote- confirmaba dos casos de ébola al norte de su territorio, en la region de Djera, en la provincia de Équateur.
Precisamente en esta zona, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había asegurado la semana pasada que los fallecidos por enfermedad infecciosa que se habían producido en los últimos meses se debían a un brote de gastroenteritis hemorrágica, destacó el diario ABC.
Gregory Hartl, a través de Twitter -informó Efe- dijo que hay que esperar a ver “lo que indican las pruebas de confirmación mañana”.
El Ministerio de Sanidad de República Democrática del Congo, si embargo, ha confirmado que dos de las ocho muertes que se investigaban en el país han sido provocadas por el ébola, en lo que suponen los primeros casos de la enfermedad en el país.
Por su parte, el ministro Felix Kabange Numbi aseguró:
El ébola es una epidemia en la región de Djera, en el territorio de Boende, provincia de Equateur.
El ministro dijo que la epidemia está controlada, y que no hay riesgo de que se extienda por Boende y «mucho menos» de que llegue a la capital, Kinshasa. Para evitarlo, las autoridades congoleñas han puesto en marcha un dispositivo sanitario de vigilancia en la zona.