Renunció el presidente del Banco Vaticano

La dirigencia de la administración económica de la sede mayor de la iglesia católica en Roma, decidió dejar sus funciones de la la Secretaría de Economía.

El presidente del Banco Vaticano y su junta directiva dimitirán este miércoles, según trascendió a la BBC.

Se espera que el cardenal George Pell, a quien el papa Francisco nombró Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede, recientemente creada, anuncie los nombres del nuevo equipo que se hará cargo de la institución.

El presidente saliente, Ernst von Freyburg, dijo a la BBC que en respuesta a las acusaciones de lavado de dinero, cientos de cuentas han sido cerradas.

Según el último estado financiero del Banco Vaticano, los costos de reestructuración prácticamente barrieron con sus ganancias de 2013. 

 Este cambio en la dirección del IOR, envuelto en los últimos años en una serie de escándalos financieros, se enmarca en la segunda fase de su reforma, impulsada por el pontífice argentino Jorge Bergoglio para dotarla de una mayor transparencia.

Según la Santa Sede, el IOR está actualmente en una "fase de transición tranquila" y con la dirección de Von Freyberg pasó una primera etapa que se completó con un "excelente" progreso y cuyo resultado fue una mayor "transparencia".

El cardenal George Pell, prefecto de la Secretaría de Economía, declaró en un comunicado que "existen muchos desafíos y trabajo por delante" y aseguró que el papa Francisco "ha dejado claro que los cambios deben hacerse de manera diligente".

Además del cambio al frente del IOR, la Santa Sede anunció reformas que afectan al Fondo de Pensiones del Vaticano, a la organización de su servicio de prensa y medios de comunicación y a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA).

En otro orden, el Papa reconoció las "virtudes heroicas" del sacerdote español Saturnino López Novoa (1830-1905), lo que constituye su primer paso hacia la santidad.

El Vaticano precisó que la promulgación de este reconocimiento al sacerdote de la localidad española de Sigüenza fue ratificado en una audiencia privada entre Bergoglio y el cardenal prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Angelo Amato.