San Pablo y Río, escenarios de hechos violentos tras el 7 a 1

Ataques a colectivos e intentos de robo masivo como resultado de la bronca y la impotencia, tras la humillante derrota de Brasil ante la implacable Alemania.

Apenas concluyó la histórica y humillante caída de Brasil ante Alemania, el mal ánimo se tradujo en hechos violentos y en gran parte de la misma en la ciudad donde Argentina este miércoles buscará ser el único equipo de Sudamérica que logre un pasaje a la final y apueste a que el título mundialista quede de este lado del Atlántico, como ha sido en el caso de los equipos sudamericanos desde que existen los mundiales de fútbol.

En San Pablo hubo ataques a ómnibus en sitios diferentes y en una playa de estacionamiento, hinchas aprovecharon que había un bidón con combustible para quemar todos los colectivos apostados allí, según destacaron varios medios brasileros. También hubo un intento de robo en un local de electrodomésticos.

Los ataques a colectivos también se repitieron en el centro de San Pablo, como las calles Yervant Kissajikian, Antenor Navarro y Mateo Bei, donde también se reportaron saqueos, con dos adolescentes detenidos.

En la avenida Jacu Pessego, muchos fanáticos avanzaron por la calzada y a contramano. Esto mismo se repitió en otras calles, en todos los casos generando un caos vehicular.

En Río de Janeiro hubo incidentes en la playa de Copacabana: al menos siete arrestados por intentos de asalto e incidentes entre hinchas: uno de ellos fue detenido por arrojar latas de cerveza a un grupo de hinchas alemanes, que celebraba el 7 a 1.