BMW instala su fábrica 29 en México

Tiene previsto invertir mil millones de dólares en la construcción de una fábrica en las inmediaciones de San Luis Potosí, en el centro del país.

La automotriz alemana BMW comunicó hoy que se instalará en México para comenzar a fabricar coches a partir de 2019.

Para ello tiene previsto invertir mil millones de dóláres en la construcción de una fábrica en las inmediaciones de San Luis Potosí, en el centro del país.

"En el transcurso del primer año de producción, en 2019, serán empleadas en la planta unas 1.500 personas", informó el responsable de producción de la junta directiva de BMW, Harald Krüger, en un comunicado emitido en la capital mexicana.

"México es un lugar ideal para el grupo BMW y será otra plaza importante dentro de nuestra red de producción", agregó Krüger.

Hace tiempo que se especulaba con el desembarco de BMW en México, un país en el que también quieren asentarse los fabricantes automotores alemanes Audi y Daimler.

En México están instalados un sinnúmero de fabricantes de vehículos por la cercanía con el importante mercado de Estados Unidos y los bajos costes de producción.

Además, el país latinoamericano tiene acuerdos de libre comercio con más de 40 Estados, lo que permite exportar sin aranceles a muchos mercados y ayuda a compensar las fluctuaciones de los cambios de moneda.

La empresa alemana no dio detalles sobre los modelos que planea fabricar en suelo mexicano. La planta de San Luis Potosí tendrá una capacidad para producir 150.000 unidades.

"Tanto América del Norte como América del Sur están entre los mercados con mayor potencial de crecimiento para el grupo BMW", indicó Krüger.

El propio mercado mexicano está creciendo de forma marcada para el fabricante de Múnich. La marca de coches de alta gama vendió el año pasado en México unos 14.000 automóviles, un 18 por ciento más que en 2012. La compañía tiene una filial de ventas en México desde 1994.

La nueva planta en San Luis Potosí sería la cuarta en el continente americano. BMW produce en una fábrica en la ciudad estadounidense de Spartenburg, en Carolina del Norte, en cuya ampliación está invirtiendo varios cientos de millones de euros.

Además cuenta con una planta de producción de fibras de carbono en Moses Lake. En Brasil está erigiendo una fábrica que comenzará a producir antes de finales de año.