La aprobación de la reforma tributaria de Chile vuelve a retroceder, obteniendo un 40% de apoyo (disminuyó 6 puntos) y un 38% de desacuerdo (aumentó 5 puntos), desapareciendo de esta manera el apoyo que había recibido la presidenta Michelle Bachelet, tras el discurso del 21 de mayo, según los resultados de la última encuesta realizada por la consultora Cadem difundida por El Mercurio.
Según el sondeo, "este nuevo traspié tiene directa relación con la consolidación de una tendencia que ya observábamos hace algunas semanas atrás: los chilenos sienten que esta reforma tributaria la terminarán pagando los consumidores a través de alzas en los precios de bienes y servicios (58% lo considera así, número que aumentaría a un 83% si consideramos a quienes creen que afectará por igual a consumidores y empresas), que por lo tanto, tendrá efectos negativos sobre la clase media (68% respondio así, 12 puntos más con respecto a la semana anterior) y que serán ellos, personalmente, quienes tendrán que pagar más impuestos después de aprobarse esta reforma (57% cree eso, 23 puntos más comparado con el 10 de abril, a sólo días de enviarse el proyecto al Congreso)".
A "todo lo anterior se suma que la gran mayoría de los chilenos, un 78%, espera que el Senado sea la institución que logre incorporar las modificaciones necesarias que ayuden a perfeccionar el proyecto, mientras que sólo un 13% cree que debe aprobarse tal cual la presentó el Gobierno", consignan desde la encuestadora.
Solo 4 de cada 10 chilenos apoya la reforma tributaria
Además, el 13 por ciento de los vecinos trascordilleranos cree que el Congreso aprobará la propuesta del Gobierno sin cambios.