Pakistán mató hoy a 16 milicianos en ataques aéreos, informó el Ejército, en la tercera semana de la ofensiva lanzada contra los talibanes en el noroeste del país.
Jets de combate bombardearon siete escondites que se presume eran utilizados por milicianos vinculados con la red terrorista Al Qaeda en los alrededores de la localidad de Mir Ali, en el distrito tribal de Waziristán del Norte, cerca de la frontera con Afganistán.
Más de medio millón de civiles huyeron de la región desde que fue lanzada la operación militar, el 15 de junio, informó un funcionario de la agencia de manejo de desastres. El primer ministro Nawaz Sharif ordenó al Ejército que elimine todos los escondites de terroristas después de que no lograra que los talibanes participaran en un proceso de paz.
El Ejército indicó que unos 400 combatientes murieron en las dos semanas de ofensiva, pero la cifra no ha podido ser confirmada de manera independiente debido a que la zona es de difícil acceso, según publicó la agencia alemana DPA.
Algunas personas que huyeron de la zona le dijeron a los canales de televisión paquistaníes que en la ofensiva también murieron civiles y que la mayoría de los milicianos se escaparon hacia el sur de Afganistán antes de que comenzara la operación. Esta afirmación es negada por el Ejército, que dice que sus tropas rodearon a los milicianos.
La ofensiva es vista con cada vez más escepticismo en Pakistán, ya que se duda de que sirva para poner fin a años de violencia en el país, que dejó cerca de 50 mil muertos en una década.