En Estados Unidos viven 11,4 millones de inmigrantes ilegales, de acuerdo con estimaciones del Departamento de Seguridad Nacional. Un 70 por ciento procede de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, pero la mayoría son mexicanos.
El año pasado Estados Unidos deportó a 369.000 inmigrantes, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Otros 200.000 fueron repatriados.
La muy esperada reforma migratoria que podría abrir el camino a la ciudadanía a los inmigrantes ilegales en Estados Unidos no ha logrado avanzar y está atorada en la Cámara de Representantes. Sobre todo el ala derecha del Partido Republicano se opone al proyecto.
Para los países de origen, los emigrados son una importante fuente de recursos. El líder en la región es México, que recibió más de 21.500 millones de dólares en remesas el año pasado, monto que significó, no obstante, una caída anual del 3,7 por ciento.
En países de economías pequeñas el peso relativo de las remesas es mayor. En el caso de Honduras representan un 20 por ciento del producto interior bruto (PIB), mientras que en El Salvador constituyen el 16 por ciento y en Guatemala el 10 por ciento.
Fuente: Dpa.