Empresarios de EEUU a favor de la reforma migratoria

Entre ellos los de Coca-Cola, McDonald's, Tyson Foods, Choice Hotels, Cargill, Lowes Hotels y Exelon.

Un grupo de grandes empresarios estadounidenses envió hoy una carta a los miembros del Congreso de Estados Unidos en la que les instan a aprobar lo antes posible la reforma migratoria.

   La misiva está firmada por once directivos de grandes empresas estadounidenses, entre ellos los de Coca-Cola, McDonald's, Tyson Foods, Choice Hotels, Cargill, Lowes Hotels y Exelon.

   En su carta, los empresarios piden "una solución práctica para millones de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos", lo que, según ellos, sería beneficioso "para nuestros negocios y nuestras comunidades".

   Los empresarios también piden al Congreso que reforme el sistema de visados de trabajo actual, ya que, según ellos, no funciona como debería.

   "Sin un programa de visados de trabajo temporales que funcione, Estados Unidos no podrá tener esperanzas de acabar con la inmigración ilegal", añade la carta, en la que los empresarios instan a sustituirlo por un programa que permita "si no encuentran trabajadores estadounidenses, contratar a trabajadores extranjeros de forma rápida, sencilla y legal".

   Recuerdan que la mayoría de inmigrantes indocumentados entran ilegalmente a Estados Unidos porque no encuentran una manera legal de hacerlo antes las dificultades para acceder a un permiso de trabajo.

   "Si fallamos a la hora de crear una forma legal para que los trabajadores vengan a trabajar a Estados Unidos en un futuro, vamos a encontrarnos exactamente en la misma situación dentro de diez o veinte años, preguntándonos qué hacer con millones de nuevos immigrantes indocumentados", añaden los empresarios en su carta.

   Para evitar que esto vuelva a suceder, los empresarios instan al Congreso a actuar "cuanto antes, mejor" y aprobar la reforma migratoria.

   El proyecto de ley de reforma migratoria, aprobada por el Senado de Estados Unidos en junio de 2013, se encuentra atascada en la Cámara de Representantes, ante la negativa de los republicanos, que tienen mayoría en la Cámara baja, de someter la reforma a un voto en el pleno.

   De aprobarse, la reforma daría una salida legal a los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados que hay actualmente en el país.

   Si el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, no permite que el proyecto de ley de reforma migratoria sea votado en la cámara baja, sería muy difícil que la reforma migratoria se aprobara este año.

   La razón es que a la vuelta del verano (boreal) quedarían pocos días legislativos en el calendario antes de las elecciones de noviembre, en las que se renueva la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes y un tercio de los cien escaños del Senado.