Medios cercanos al gobierno y a la oposición informaron hoy que hombres armados impidieron la entrega de ayuda a seguidores del presidente Bashar al Assad en dos pueblos de la provincia de Alepo, tras lo cual las tropas del gobierno no dejaron pasar los últimos autobuses con combatientes de la ciudad vieja de Homs.
Estaba previsto que los últimos rebeldes abandonaran la ciudad en la noche del jueves por la zona norte.
El gobierno y la oposición siria alcanzaron un acuerdo el pasado 2 de mayo para un alto el fuego en la ciudad, un feudo rebelde que llevaba meses sitiada por las tropas del gobierno. El acuerdo contemplaba la salida segura de más de 1.000 combatientes y civiles del destruido barrio, sometido a un fuerte asedio, así como la liberación de unos 70 soldados del Ejército sirio y civiles secuestrados de la minoría alauita, a la que pertenece al Assad.
Homs, después de Damasco y Alepo, es la tercera ciudad más grande de Siria y para los revolucionarios fue un símbolo de la resistencia durante el primer año del levantamiento contra el régimen.
Trabajadores de Naciones Unidas han estado acompañando a los combatientes de Homs durante la salida de la ciudad, que ahora pasa a estar bajo el control de las tropas del gobierno y sus milicias con la excepción del barrio de Al Waer, donde se encuentran mucha gente desplazada de otras partes de la ciudad.
Los analistas consideran que el acuerdo es visto como una victoria para Al Assad de cara a las elecciones presidenciales del 3 de junio, en las que el presidente busca un tercer mandato.
Fuente: Dpa.
Últimos rebeldes atrapados en el centro de Homs
Los soldados del gobierno sirio impidieron la salida de los últimos grupos de combatientes de la ciudad vieja de Homs, informaron algunos medios sirios.