Los observadores militares de la OSCE que llevaban una semana retenidos en el este de Ucrania fueron puestos hoy en libertad, mientras sigue escalando la tensión en esa región, donde continuó la "operación antiterrorista" del gobierno de Kiev contra los activistas prorrusos
Cuatro alemanes -tres soldados y un intérprete- y tres observadores militares procedentes de la República Checa, Dinamarca y Polonia arribaron en la noche del sábado a Berlín, mientras que cinco militares ucranianos que acompañaban al grupo fueron trasladados directamente a Kiev. Anteriormente un sueco ya había sido liberado por motivos de salud.
En la capital alemana fueron recibidos por la ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, sus pares de la República Checa, Martin Stropnicky, y Dinamarca, Nicolai Wammen, como así también representantes del gobierno polaco y sueco, repasó la agencia alemana DPA.
"Siento mucho alivio" de que hayan regresado en "buen estado", dijo Von der Leyen en un breve comunicado. La ministra señaló que siente una profunda gratitud por la cooperación internacional. El trabajo conjunto dentro de la OSCE ha funcionado bien, afirmó.
El coronel alemán Axel Schneider, jefe de la misión de la OSCE, informó de intensos combates. La noche anterior "aún estábamos en medio del fuego cruzado. Estamos todos muy, muy felices. Hemos visto a nuestras familias. Algo impensable ayer a la noche", dijo Schneider a su llegada en la capital alemana.
"Se nos cae un gran peso de encima. La presión era enorme", señaló Schneider. En los últimos días, la "amenaza para el equipo de la OSCE era cada vez mayor", señaló. Después del inicio de la ofensiva de las fuerzas gubernamentales contra los separatistas prorrusos "el fuego de granadas y artillería estaba cada vez más cerca. Y nosotros estábamos condenados a la inacción", agregó el jefe de la misión.
La cooperación dentro del equipo de la OSCE fue "muy disciplinada. Eso nos ayudó a través de los días", afirmó el alemán.
Los miembros de la misión de la OSCE, que se encontraban retenidos desde el 25 de abril por separatistas prorrusos que los acusaban de espiar para la OTAN, fueron liberados este sábado y entregados en un puesto de control cerca de Slaviansk al secretario general del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland.
Los observadores fueron trasladados primero a Donetsk, desde donde partieron en un avión del Ejército alemán hacia Berlín. Tras la liberación, Rusia exigió a la cúpula de Kiev que interrumpa su "operación antiterrorista" contra los separatistas prorrusos en el este del país.
"Los milicianos no intercambiaron a los hombres por compañeros presos, sino que los liberaron como un gesto", dijo en tanto el enviado especial del Kremlin, Vladimir Lukin, que se encuentra con Jagland acompañando la "misión humanitaria conjunta. Espero que este paso voluntario se vea respondido por un gesto igual de noble", apuntó Lukin en declaraciones a la televisión Rossiya 24.
Sin embargo, el ministro del Interior ucraniano, Arsen Avakov, informó de nuevos combates de sus efectivos con activistas prorrusos en Kramatorsk, cerca de Slaviansk, donde una importante torre de la televisión y varios controles callejeros habrían sido controlados por las tropas del gobierno. "No desistiremos", destacó Avakov, que no dio detalles sobre posibles víctimas.