Un colectivo que conducía a la selección de fútbol de Brasil a su concentración en la localidad de Teresópolis, región serrana de Río de Janeiro, fue cercado hoy por maestros en huelga, que rodearon el vehículo tras su salida de un hotel cerca del aeropuerto internacional Tom Jobim.
El grupo, de cerca de 100 manifestantes y a los gritos de "no va a haber Mundial", consiguió detener el autobús por algunos minutos, informó la agencia Brasil247.
Los maestros pegaron adhesivos con reivindicaciones de aumentos salariales en el vehículo, que posteriormente se dirigió a la concentración conocida como Granja Comary, de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
Una patrulla de la Policía Federal, escolta del autobús, no intervino durante el reclamo, en el que no hubo incidentes violentos.
Los manifestantes, en huelga hace tres semanas, gritaban también "Puede creer, la educación vale más que Neymar".
El coordinador del sindicato de profesores Alex Trintino dijo que no se trató de una protesta contra la selección sino contra un país que no invierte en salud y educación.
El autobús pudo llegar a la Granja Comary, en cuya puerta otros manifestantes extendieron un gran cartel reclamando por los gastos en la organización del Mundial.
El entrenador brasileño Luiz Felipe Scolari había afirmado previamente al incidente que es obligación de las autoridades proteger a la selección, y que sus jugadores permanecerán ajenos a lo que suceda fuera del campo de juego.
El hecho se produjo en el primer día de preparación oficial de la selección brasileña con miras al Mundial de Fútbol que comenzará el 12 de junio.
Docentes, en protesta, rodearon el micro de la selección brasilera
Unos cien profesores, al grito de "no va a haber Mundial!, pegaron en el colectivo adhesivos con sus mensajes de protesta y hasta le dieron varios golpes de puño.