El jefe del Ejército de Tailandia, Prayut Chan Ocha, anunció que el Ejército y la policía asumen control del Gobierno. "En el interés de la ley y el orden, asumimos los poderes. Por favor, permanezcan en calma y continúen con sus quehaceres diarios", dijo el general en su discurso.
El golpe se produce tras seis meses de crisis política y dos días después de que las Fuerzas Armadas decretaran el estado de excepción para, según los militares, restablecer el orden y forzar a las dos partes enfrentadas -el Gobierno y grupos opositores que exigen expulsarlos del poder- a negociar una salida. El general Prayut ha prometido que protegerá a los extranjeros -la industria turística es vital para el país-, que restaurará el orden y que llevará a cabo una reforma política.
Los militares tailandeses han dado 18 golpes de Estado, 11 de ellos con éxito.
Los militares han declarado el toque de queda desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana en todo el país.
Tailandia está sumida en una profunda crisis política desde que en 2006 un golpe militar depuso al jefe de Gobierno, Thaksin Shinawatra, un antiguo magnate de las telecomunicaciones convertido en político. Thaksin fue acusado de corrupción, abuso de poder y falta de respeto al rey Bhumibol Adulyadej. Desde entonces, los partidarios y los detractores de Thaksin están enzarzados en una lucha de poder.
La última ronda de enfrentamientos comenzó en noviembre pasado, cuando manifestantes contrarios al Gobierno se echaron a la calle para intentar expulsar del cargo a la entonces primera ministra, Yingluck Shinawatra, hermana pequeña del controvertido magnate Yingluck disolvió la Cámara baja del Parlamento en diciembre, pero no logró poner fin a las protestas contra su gabinete en las que han muerto 28 personas. Las elecciones celebradas en febrero pasado fueron anuladas por el Tribunal Constitucional por haber sido interrumpidas en numerosas circunscripciones.
El general Prayut ha dado el golpe tras fracasar la reunión entre las diversas fuerzas políticas para lograr una salida negociada al conflicto. Los soldados se han llevado del encuentro al líder de las protestas antigubernamentales, Suthep Thaugsuban, a un lugar desconocido, según han informado testigos a Reuters. Los militares han desplegado este miércoles soldados para demantelar las acampadas de protesta y han disparado al aire para dispersar a los camisas rojas, como se conoce a los manifestantes progubernamentales.
Los militares tailandeses, que son percibidos como próximos a los manifestantes antigubernamentales, han dado 18 golpes de Estado, 11 de ellos con éxito, desde el fin de la monarquía absolutista en 1932.