Se realizó ayer la segunda jornada del "diálogo" del gobierno venezolano y la oposición, con menos resultados que propaganda. Por ahora, este escenario ha servido para bajar los decibeles de las críticas del propio presidente Nicolás Maduro a quienes no están de acuerdo con sus políticas y a frenar la espiral de violencia en las calles. Pero no se ha puesto un dique a los reclamos ni un límite a las protestas, que siguen, pero en menor número, más simbólicas y con menos agresiones.
En la primera y esperada jornada, los opositores centraron su reclamo en tres cuestiones principales: amnistía a los presos políticos, diálogo con los estudiantes movilizados en todo Venezuela y desarme de "los colectivos", grupos chavistas armados.
Allí los opositores nucleados en la MUD (Mesa de Unidad Democrática) recibieron el primer y estruendoso "no". Y fue de boca del propio Maduro, quien defendió a sus milicias y se negó a cualquier intento de quitarles sus armas.
El segundo "no" acompañó a la nueva ronda de "diálogo". Esta vez, con los cancilleres de Unasur como testigos y con los representantes de la iglesia católica, el gobierno venezolano se negó a una amnistía.
Reacciones
La situación generó nuevamente reacciones fuertes. El alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, opositor, dijo que "así como se abrió Miraflores (el Palacio presidencial) deben abrirse las celdas de Ramo Verde (la cárcel en donde recluyen a políticos y militares opositores).
En plena Semana Santa, la Iglesia, fuertemente comprometida al diálogo, dio un golpe fuerte al gobierno. El arzobispo de la ciudad de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino se dirigió a la prensa desde la basílica de Santa Teresa, donde participará de los actos litúrgicos correspondientes al miércoles santo.
En su alocución, el Cardenal dijo que cree en el diálogo y que apoya todo lo que se haga bajo ese parámetro.
Para el arzobispo de Caracas “el diálogo es necesario para buscar encuentros, aportar soluciones y dejar a un lado actitud intransigente”.
Urosa expresó que la ley de amnistía es necesaria para resolver la situación de varias personas que se encuentran privadas de libertad y que además están atravesando por problemas de salud. Además se refirió a los ex alcaldes de San Diego y San Cristóbal y al dirigente de VP Leopoldo López:
“No puedo entender porque deben estar incomunicados los alcaldes Daniel Ceballos, Scarano y a Leopoldo López, hay condiciones allí inhumanas. Por eso me parece que una ley de amnistía seria positiva para el país” expresó el cardenal.