"Es una operación extraordinariamente difícil. Estamos buscando en una vasta zona del océano (Índico) y trabajando con información bastante limitada", explicó Tony Abbott, el primer ministro de Australia.
Los últimos avances tecnológicos y las mentes más brillantes están tratando de darle una dolución al tema, que viene preocupando desde el el pasado 8 de marzo. La búsqueda es cada vez más intensa, quieren resolver el misterio cuanto antes.
Australia dirige el rastreo con la colaboración de China, Corea del Sur, los Estados Unidos, Japón, Malasia y Nueva Zelanda. Diez aviones y diez buques salieron a buscar el rastro del Malaysia Airlines a una zona a 1.850 kilómetros al oeste de Perth.
Lo única certeza que se tiene es que uno de los pasajeros cambió su destino, luego de que el avión perdiera la comunicación, 239 personas estaban a bordo y lo que puede ayudar a la investigación son las cajas negras.
Muchos países del mundo están ayudando a la búsqueda del vuelo, y en el vamino se han ido modificando las zonas donde se llevan a cabo las investigaciones.
La Autoridad de Seguridad Marítima Australiana (AMSA) confirmó que los objetos hallados en el océano no no eran del MH 370, eran materiales de pesca y basura.
Fuente: infobae