Tras 50 minutos -20 más de la media hora que suele otorgarle a la mayoría de los presidentes- las puertas de la biblioteca privada del Sumo Pontífice se abrieron para que Francisco y Obama pudieran cumplir con el tradicional intercambio de regalos que todos los jefes de Estado realizan cuando visitan el Vaticano. Al parecer esta vez, al menos por el lado de Francisco los regalos iban cargados de simbolismo.
Jorge Bergoglio le obsequió al mandatario de Estados Unidos un medallón artístico que representa al ángel de la Paz,como él mismo le explicó a su invitado y un ejemplar de su primera exhortación apostólica, Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), publicada el 26 de noviembre pasado. "Seguramente leeré esto en la Oficina Oval cuando esté muy frustrado. Estoy seguro de que me dará la fuerza necesaria cuando necesite tranquilizarme", dijo Obama.
En ese documento, Francisco critica el "sistema económico mundial", además de dedicar varios párrafos a la pobreza y a la obligación de los fieles y de los sacerdotes de ir hacia los pobres. También manifiesta su inquietud por "episodios de fundamentalismo violento" en ciertas regiones del mundo y exhorta a evitar las "generalizaciones odiosas" porque, agrega, "el verdadero islam se opone a toda violencia".
La nota de color: Francisco entregó a Obama una colección de monedas de su pontificado, que se cayeron cuando eran mostradas al presidente de Estados Unidos, lo que provocó la risa de ambos.
Por su parte, el presidente Barack Obama, le regaló una caja fabricada con madera de la catedral más antigua de Estados Unidos (Baltimore), colmada de semillas de frutas y vegetales que provienen de la huerta de la Casa Blanca. "Estas creo que son las zanahorias", dijo Obama, sosteniendo una bolsa. "Cada una tiene en ella una semilla diferente.
"Una parte de las semillas es para usted, otra será donada como obra de caridad en honor de su Santidad", comentó Obama, quien destacó: "Si tiene la oportunidad de venir a la Casa Blanca, podría visitar el jardín". En español, el Pontífice respondió: "Cómo no".
La catedral a la que hizo referencia el presidente de los EEUU es la Basílica de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, una de las catedrales católicas más antiguas construidas en los Estados Unidos.
Funcionarios de la comitiva estadounidense explicaron que Obama quiso celebrar así la decisión del Papa de abrir al público los jardines de Castel Gandolfo, la residencia papal de verano.
El cofre de madera lucía en el frente la siguiente inscripción:
"Presente para Su Santidad el Papa Francisco
de Barack Obama
Presidente de los Estados Unidos de América
27 de marzo 2014".