La presidenta Cristina Kirchner llegó a la residencia de Santa Marta para reunirse con el Papa Francisco en el Vaticano (Roma, Italia). La mandataria arribó quince minutos tardes y con un esguince en su tobillo izquierdo, rengueando y con una bota ortopédica, como recuperó la agencia Noticias Argentinas.
Según añadió el portal de noticias Infobae.com, la Presidenta debió disculparse con el santo padre por haber llegado 15 minutos después de lo convenido al almuerzo en Santa Marta.
La demora -explicó- se debió a que en las últimas horas sufrió un esguince en el tobillo que la obligó a utilizar una bota protectora.
Al bajar del auto, pudo vérsela caminar con dificultad. Incluso, necesitó la ayuda de uno de sus asistentes para poder salir del asiento trasero sin tropezar.
Ante la pregunta de los periodistas presentes, la mandataria alcanzó a confirmar su lesión con unas breves palabras: "Vine con el pie esguinzado".
"(Pasó) anoche en el hotel", llegó a informar Cristina Fernández de Kirchner, antes de terminar de cruzar la alfombra roja para recibir el saludo protocolar de Francisco a las puertas de la residencia de Santa Marta, como informó el matutino porteño.
De acuerdo con lo que amplió Noticias Argentinas, sufrió una torsión en el pie izquierdo cuando caminaba por la habitación del hotel en donde se hospedó, según el parte médico firmado por el médico presidencial Marcelo Ballesteros.
El comunicado indica que, tras ese episodio, se le realizó una resonancia magnética nuclear en el Hospital Universitario "Umberto I" de la ciudad de Roma.
A la jefa de Estado se la notó dolorida a su llegada a la residencia de Santa Marta en el Vaticano, donde fue recibida por el papa Francisco, con quien comparte un almuerzo por estas horas.