Excalibur, el perro de Teresa Romero, la enfermera contagiada de ébola, fue sacrificado, informaron fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
El animal será llevado a una incineradora.
Los encargados de "mandar a dormir" al perro fueron miembros del laboratorio de Seguridad Biológica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). "No ha sufrido", aseguraron.
Al mediodía salió el furgón con el cadáver de Excalibur, lo que provocó el enfado de los concentrados a las puertas que se oponían al sacrificio.
Al grito de "asesinos" y otro tipo de exabruptos, la furgoneta abandonó el lugar mientras los manifestantes seguían gritando y criticando la decisión. Cinco personas se tiraron al suelo en plan de protesta y otros tantos se pusieron a llorar.