España cuenta con varias opciones terapéuticas que se aplican desde el lunes a la paciente contagiada por el ébola y aislada en un hospital de Madrid, según confirmó hoy la directora general de Salud Pública del país, Mercedes Vinuesa.
La funcionaria pública no especificó qué tipo de tratamientos son, si bien aseguró que las unidades son escasas y que todos están en fase experimental y se utilizan con el consentimiento informado de los pacientes y la valoración de los médicos.
El caso de contagio, el primero que tiene lugar en suelo europeo, se confirmó el lunes: se trata de una auxiliar de enfermería que atendió a los dos religiosos españoles que fueron repatriados en agosto y septiembre tras infectarse por el virus en África.
Desde que la paciente dio positivo en una segunda prueba para detectar el virus, las autoridades sanitarias comenzaron a trabajar para identificar a las personas que tuvieron contacto con ella en los últimos días, con el objetivo de hacer un seguimiento para evitar otros contagios.
"El control de los contactos es la medida más eficaz para evitar una infección comunitaria", dijo Vinuesa.
La enfermera infectada, de 44 años, se encuentra con fiebre y estable en el Hospital Carlos III de Madrid, al que fue trasladada el lunes por la noche y en el que ella misma atendió hace poco más de un mes a Manuel García Viejo, el misionero que murió allí poco después de ser repatriado a España a causa de la enfermedad.
"Las medidas de protección, bien instauradas, ofrecen un margen de seguridad muy elevado", dijo Vinuesa.
El marido de la paciente, que no tiene hijos, se encuentra también aislado en otro centro de Madrid. Según fuentes sanitarias citadas por medios de comunicación españoles, no tiene síntomas de ébola.
"Está siendo controlado para que pueda tener una cuarentena con mejor seguimiento", aclaró la directora de Salud Pública.
La ministra de Sanidad española, Ana Mato, mandó el lunes un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos en una rueda de prensa convocada de forma urgente.
Dijo que no se conoce cuál fue la fuente del contagio y que se está investigando si se siguieron todos los protocolos de actuación en el cuidado de García Viejo.
Hoy, Vinuesa confirmó que la enfermera entró a la estancia donde estaba aislado el misionero con todo el equipo de protección. Lo hizo en dos ocasiones: una para cambiarle el pañal y otra ya cuando el paciente había fallecido.
Al día siguiente de su muerte, la enfermera se tomó vacaciones. Tres días después, el 30 de septiembre, tuvo los primeros síntomas pero no fue hospitalizada y siguió haciendo "vida normal" al no alcanzar la fiebre los 38,6 grados que requiere el protocolo a seguir ante posibles casos de ébola.
Fuente: Dpa.