La ONU condenó enérgicamente la decapitación del rehén británico Alan Henning por parte del grupo Estado Islámico y la describió como un "asesinato atroz y cobarde", como lo muestra la difusión de un video del grupo extremista.
El video "muestra una vez más la brutalidad" del grupo Estado Islámico, dijo el viernes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en una declaración.
Subrayó que los miembros del Consejo de Seguridad creen que "la continuación de estos actos de barbarie que comete el EIIL (Estado Islámico de Irak y Levante) no intimidan, sino más bien, endurecen su determinación" de que los países, en especial los que se ubican en la región afectada de Siria e Irak, deben unirse en la lucha contra este tipo de grupos terroristas.
La ONU también exigió la libertad inmediata, segura e incondicional de todos los rehenes en poder del grupo Estado Islámico, el frente Nusra y otros grupos e individuos relacionados con al-Qaida.
La presidenta del Consejo de Seguridad, la embajadora argentina María Cristina Perceval, leyó la declaración ante la prensa. Perceval no dijo si Naciones Unidas comprobó la veracidad del video ni respondió a preguntas.
"Qué mundo", dijo la diplomática antes de dar lectura a la declaración del Consejo de Seguridad.
La rapidez de la reacción del Consejo de Seguridad ante la OEA, a unas horas de su difusión, refleja el incremento de la alarma de la comunidad internacional ante la reciente cadena de decapitaciones y una preocupación especial por la muerte de un trabajador de asistencia humanitaria.
"Este crimen es un trágico recordatorio de los peligros cada vez mayores que enfrentan a diario los voluntarios de labores humanitarias en Siria", afirmó el Consejo de Seguridad.
También pone de relieve que el grupo Estado Islámico "debe ser derrotado y que debe ser eliminada la intolerancia, la violencia y el odio que impulsa" esa organización armada, según recuperó la agencia The Associated Press.