Un juez español impuso una fianza de tres millones de euros al ex ministro de Economía conservador, Rodrigo Rato, por el escándalo de corrupción destapado en torno al uso de tarjetas de crédito "en negro" expedidas por el banco que presidía, a las que se cargaron millonarios gastos personales no declarados al fisco.
A su predecesor en la presidencia del ahora intervenido banco Caja Madrid, Miguel Blesa, se le impuso una fianza de 16 millones de euros por su implicación en el caso, que salpicó de una manera u otra al gobierno regional de Madrid, a los mayores sindicatos de España y hasta a la Casa Real.
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, quien lleva la causa, imputó la semana pasada a Rato y Blesa en el caso de las "tarjetas en negro" de Caja Madrid, con las que diversos cargos directivos de la entidad habrían gastado 15,25 millones de dólares en compras personales.
El juez decidió fijar estas fianzas para asegurar las responsabilidades pecuniarias y concedió a Rato, quien dirigió el Fondo Monetario Internacional (FMI) del 2004 al 2007, y a Blesa tres días para pagarlas si no quieren ser embargados, informó la agencia de noticias española EFE, citando a fuentes judiciales españolas.
El magistrado tomó la decisión a instancias de la Fiscalía Anticorrupción al considerar que los imputados podrían haber cometido un delito continuado de administración desleal, que sanciona a administradores de una sociedad que causen perjuicios, con abuso de las funciones propias de su cargo, informó EFE.
Para calcular la cuantía de las fianzas se tuvo en cuenta el dinero que durante su mandato como presidentes se gastó de forma presuntamente ilícita.
Rato, quien fue ministro de Economía y vicepresidente del gobierno español del presidente conservador José María Aznar (1996-2004), se defendió ante la prensa al salir del tribunal diciendo que la tarjeta de crédito para uso personal que se le entregó el primer día que llegó a la entidad formaba parte de su retribución y estaba sujeta a retención fiscal como cualquier otro concepto salarial.
"La tarjeta era un instrumento de pago que formaba parte de mi retribución salarial y como tal la acepté", dijo.
El caso se desencadenó cuando el 1 de octubre pasado un informe de la Fiscalía Anticorrupción desveló que se apreciaban indicios de delito en el uso de tarjetas de crédito por parte de antiguos miembros de la cúpula de Caja Madrid, que las utilizaron sin control hasta gastar 15,25 millones de euros en 13 años.
La Fiscalía Anticorrupción confeccionó una lista de 86 directivos -65 miembros del consejo de administración y de la comisión de control y 21 consejeros ejecutivos y directivos- que supuestamente habían dispuesto de estas tarjetas de crédito. Las tarjetas fueron gestionadas directamente por Ildefonso Sánchez Barcoj, "mano derecha" de Blesa y quien también declaró hoy ante el juez.
Según la documentación que obra en manos del juez Andreu, Rato realizó 272 movimientos con su tarjeta, hasta alcanzar los 54.837 euros entre el 28 de noviembre de 2010 y el 7 de mayo de 2012, día en que dimitió como presidente de Bankia, entidad resultante de la reestructuración de Caja Madrid. El ex ministro devolvió ese dinero, pero no el que cargó a Caja Madrid, que asciende a 44.200 euros.
Rato ya tuvo que declarar ante el juez Andreu, concretamente en diciembre de 2012, en el llamado "caso Bankia" sobre presuntas irregularidades en la fusión y salida a bolsa de la entidad.
A su llegada al tribunal Rato y los otros imputados fueron abucheados por varias decenas de personas que gritaban consignas como "chorizos (ladrones), puteros, con nuestro dinero" o "aquí estamos, nosotros no robamos".
El estallido de este último escándalo de corrupción financiera y política provocó una cadena de dimisiones y destituciones en el gobierno de la Comunidad de Madrid y los dos grandes sindicatos de España, Comisiones Obreras (CC.OO) y Unión General de Trabajadores (UGT), salpicados por el caso.
También afectó a la Casa Real española, con la renuncia, la semana pasada, de Rafael Spottorno a ser consejero privado del rey Felipe VI, tras años como "jefe" de la institución presidida por Juan Carlos I.
Antes de este cargo, Spottorno fue director de la Fundación Caja Madrid (2002 y 2011), y, según la documentación judicial, cargó 223.900 euros a las tarjetas de la entidad.
Fuente: Télam