La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió hoy a Estados Unidos y demás países miembros de la OEA que aún incluyen la pena capital en sus sistemas punitivos que la deroguen o impongan una moratoria a su aplicación, "como paso hacia la abolición", coincidiendo con la celebración del Día Internacional contra la Pena de Muerte.
Un comunicado de la Comisión citado por la agencia de noticias DPA destaca que "aunque la mayoría de los Estados Miembros de la OEA abolieron este tipo de condena, una minoría importante la mantiene", y menciona a Estados Unidos como "el único país de las Américas donde actualmente se llevan a cabo ejecuciones".
Los países americanos tienen "una larga tradición abolicionista", prosigue el texto que cita a Venezuela como el primer país del mundo en abolir la pena de muerte para todos los delitos en 1863, seguido por Costa Rica en 1877.
La CIDH destacó que "la aplicación de la pena capital en Estados Unidos disminuyó gradualmente" y precisa que en 2013 se llevaron a cabo 39 ejecuciones, en comparación con 43 en 2012.
La pena capital no se aplica en todo el país, pues 18 estados de los 50 que tiene Estados Unidos abolieron esta tipo de pena, al igual que el Distrito de Columbia.
Otros estados, como Colorado, Delaware, Oregón y Nueva Hampshire, están dando pasos hacia la abolición.
La Comisión lamentó además la inclusión de actos de terrorismo en la lista de delitos pasibles de la pena de muerte en el estado de Mississippi en 2013 y consideró que esto constituye "un retroceso en la desaparición gradual de la pena de muerte en el país".
En 2013 las ejecuciones realizadas en Estados Unidos se concentraron en nueve estados: Texas, Florida, Oklahoma, Ohio, Arizona, Missouri, Virginia, Georgia y Alabama, siendo Texas (40%) el estado con el mayor número de ejecutados.
La CIDH es un órgano autónomo de la OEA, cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.