Las fuerzas de combate del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, recuperaron hoy el control de la ciudad de Malakal, en el norte del país y de importancia estratégica, infringiendo así un fuerte golpe a los rebeldes del ex presidente Riek Machar.
"Desde las 13:00 horas (local), controlamos la ciudad", informó a dpa el portavoz militar, Philip Aguer. "No sabemos a dónde han huido los rebeldes, pero se han marchado y Malakal vuelve a estar por fin en nuestras manos".
El joven país situado en el este de África lleva cinco semanas inmerso en un violento conflicto, con un componente étnico, entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes, desencadenas por una lucha de poder entre Kiir y Machar. Al menos 400.000 personas huyeron de la violencia.
Malakal, disputada desde hace una semana, es la capital del estado de Nilo Alto, rico en petróleo, y la puerta de acceso a los campos petroleros del norte. Los rebeldes, cercanos a Machar, que fue destituido de la presidencia en julio, llegaron a ocuparla totalmente de forma provisional. En los últimos días el Ejército también recuperó la ciudad de Bor, en la región de Jonglei, también rica en petróleo.
Por otro lado, Kiir anunció su intención de decretar el Estado de excepción en Alto Nilo, fronterizo con el vecino Sudán, según se desprende de un documento leído en la televisión en la noche del domingo. El texto llama al Parlamento a volver de su receso y celebrar una sesión de emergencia y adoptar una decisión en los próximos 15 días. Hace tres semanas Kiir ya decretó el estado de excepción en Jonglei y Unity.
La medida permite a las fuerzas de seguridad disponer de derechos extraordinarios, como registrar a sospechosos y detener sin orden de arresto.
En las últimas semanas 200 civiles se ahogaron en el río Nilo cuando intentaban huir de los combates, al hundirse su embarcación sobrecargada. Mientras en Bor, miles de civiles escaparon de los combates a una base de la ONU. Un portavoz de la ONU negó hoy acusaciones de estar escondiendo a rebeldes en el complejo.
Mientras tanto en Adís Abeba continúan las negociaciones de paz iniciadas hace dos semanas, que no lograron avances en su intento de lograr un alto el fuego, ante la exigencia de los rebeldes de la liberación de 11 seguidores a quien el gobierno acusa de intento de golpe de Estado.
La Unión Europea (UE) manifestó hoy su apoyo a las negociaciones de paz y volvió a pedir la puesta en libertad de todos los presos políticos detenidos en Juba, al tiempo que se mostró dispuesta a considerar ayuda financiera para el país, incluyendo un mecanismo de monitoreo de alto el fuego.
Asimismo, los ministros de Exteriores reunidos en Bruselas expresaron su condena a las hostilidades y a la pérdida de vidas humanas, así como su preocupación por las violaciones de derechos humanos y abusos.