El presidente keniano aseguró esta tarde que los muertos ya podrían ser 39 luego del asalto a un lujoso centro comercial de Nairobi de parte de terroristas de la milicia integrista islámica somalí de Al Shabab, mientras que habría más de 150 heridos.
Al Shabab asumió, en su cuenta de Twitter, la responsabilidad de la toma del centro comercial de Westgate, en Nairobi, donde siguen atrincherados miembros armados de la milicia con un número indeterminado de rehenes.
"Al Shabab confirma que está detrás del espectáculo de Westgate", señaló el mensaje en Twitter de la organización, que asegura que han dado muerte a un centenar de "kuffars" (infieles en acepción despectiva) kenianos, aunque esa cifra no ha sido contrastada.El grupo dice haber actuado en represalia por la presencia de las Fuerzas Armadas de Kenia en Somalía, en el marco de la misión de la ONU de apoyo al Gobierno contra las milicias radicales islámicas, como Al Shabab.
Antes de asumir oficialmente la acción terrorista, Al Shabab aseguró en otra cuenta de Twitter que eran componentes del grupo los asaltantes y aseguraron que va a ser "una larga odisea".
"¿Recordáis Bombay? Va a ser una larga odisea", afirmaron los integristas en alusión a los ataques de la ciudad portuaria india, en los que murieron 166 personas tras la toma de rehenes en hoteles de lujo, la estación de ferrocarril y un centro cultural judío.Rodeados por las fuerzas de seguridad, en el lujoso centro comercial de Westgate, tras el sangriento asalto que llevaron a cabo sobre la una de la tarde, la mayoría de los ocupantes siguen atrincherados, aunque la Policía informó que al menos uno de ellos fue detenido y otro está herido.
Al menos una decena de individuos con atuendo tradicional árabe entraron en el centro Westgate, en una de las zonas más ricas y frecuentado por la comunidad occidental de Nairobi, y abrieron fuego de forma indiscriminada contra los presentes.
A esa hora, el centro estaba muy concurrido, posiblemente por unas tres mil personas, que habían acudido a tomar su almuerzo en las cafeterías o hacer compras de fin de semana en el supermercado y las tiendas que hay en su interior.
Un número indeterminado de rehenes siguen en el edificio, aunque la Policía, según las autoridades, pudo rescatar a algunos de los retenidos, entre ellos una ciudadana española, de nombre Silvia, y su hija, que salieron ilesas, informó el embajador de España en Kenia, Javier Herrera.
Silvia, de origen canario, y su hija, de 12 años, compraban en una tienda de ropa cuando escucharon los primeros disparos y permanecieron en el interior durante cuatro horas, hasta que pudieron ser rescatadas por el techo del edificio. "Nunca he visto nada igual en los 22 años que llevo viviendo en Nairobi", aseguró la española, quien como muchos extranjeros y kenianos de clase media alta frecuenta el centro comercial de "Westgate", uno de los más grandes y lujosos de la capital keniana.
Entre las víctimas del ataque se teme que pueda haber ciudadanos extranjeros y el Departamento de Estado de EE.UU. informó que varios estadounidenses resultaron heridos, aunque sin más detalles.
Según relató un fotógrafo identificado como Kenna Claude, en el estacionamiento superior había 43 cuerpos en el suelo de personas con disparos, aunque no pudo precisar cuántas de esas personas estaban muertas o heridas.
Trabajadores de la Cruz Roja explicaron, por su parte, que entre los cadáveres hay personas con disparos en la cabeza e incluso algún decapitado, información que no pudo ser confirmada por otras fuentes.
La Policía y el Ejército mantienen rodeado el centro comercial. El secretario de Interior de Kenia, Mutea Iringo, aseguró que el Gobierno "no cejará en esta guerra" ni "correrá riesgos" para solucionar la situación. "Hemos reforzado la seguridad en todos los centros comerciales de la ciudad", afirmó el ministro y aseguró que las fuerzas de seguridad habían accedido al edificio y estaban evacuando a civiles.