Obama está perdiendo la guerra mediática

Si Estados Unidos interviene en Siria le significará un desgaste a la gestión de Barack Obama por la tensión económica de un país que aún no se ha repuesto de la crisis económica de 2008. Por otra parte, en Siria advierten que si hay guerra se podría extender a todo Medio Oriente.

Foto: ap
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Luego de que la semana pasada se anunciara la posible intervención en Siria, el gobierno de Estados Unidos inició una campaña pública para convencer al Congreso de autorizar un ataque militar contra el gobierno sirio de Bashar Al Assad, una decisión que los legisladores ya anunciaron que tomará, al menos, más de una semana. En tanto, el gobierno sirio, a través del presidente Bashar al Assad, celebró este hecho y aseguró que la determinación de su gobierno a "resistir" hizo "fracasar" los planes de Washington.       

La Casa Blanca comenzó hoy una fuerte campaña pública para convencer a su propio Congreso, apenas horas después de presentar oficialmente en el Capitolio la moción para autorizar el uso de la fuerza militar contra Siria.

Este conflicto que mantiene en vilo al mundo entero es el tema más abordado por la prensa estadounidense. El diario New York Times destacó el silencio del gobierno de Israel tras el anuncio de Barack Hussein Obama de “postergar” el ataque a Siria hasta una definitiva aprobación del Capitolio, que podría llevar algunas semanas.

“Ministros israelíes de Defensa y Relaciones Exteriores, que hablaron varias veces la semana pasada, se quedaron en silencio el domingo. El propio primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, emitió un breve comunicado, diciendo que Israel estaba tranquilo, seguro de sí mismo y preparados para cualquier escenario.

Israel tiene mucho en juego. Más allá de las amenazas de Siria y sus aliados que iban a tomar represalias contra Israel por un ataque estadounidense. Israel está profundamente preocupado por la influencia de Estados Unidos en el Medio Oriente". 

Al parecer, respecto de otras intervenciones armadas de Estados Unidos, esta vez Israel seguirá apoyando a Estados Unidos, pero a la vez tomando distancia.

"Es malo para Israel que el estadounidense promedio tenga la imagen de que los niños son enviados de nuevo a la guerra por Israel. Ellos tienen que ser enviados a la guerra para Estados Unidos", dijo al periódico estadounidense Itamar Rabinovich, ex embajador de Israel en Estados Unidos y principal negociador de ese país con Siria en 1990.

"Sería un error exagerar el interés israelí", dijo Itamar Rabinovich, quien fue embajador de Israel en los Estados Unidos y también su principal negociador con Siria en la década de 1990.

Tanto Obama como su secretario de Estado, John Kerry, mencionaron las necesidades de Israel como una justificación para un ataque contra Siria. Pero algunos en Washington han advertido que podrían llover misiles sobre Tel Aviv (que es la mayor ciudad de Israel, con más de 405 mil habitantes).

Está claro que Israel no está tan entusiasmado con esta posible guerra porque no quiere pagar el precio de ser un aliado de Estados Unidos con misiles en su territorio.

Wall Street Journal destaca que en estas horas los obstáculos que puede tener Obama para conseguir el aval de la guerra no vendría de los opositores republicanos, sino de los oficialistas demócratas y habla que los gastos de la guerra podrían acelerar el desgaste de su segunda gestión presidencial.

La fórmula para la victoria legislativa comienza no con la oposición de los halcones republicanos – muy dispuestos a la acción militar en Siria-, sino que con los propios demócratas.  El costo del fracaso sería alto porque el país está cansado de las guerras y la situación económica sigue siendo tensa en Estados Unidos.

Los problemas de Obama con el Capitolio tienen que ver con que siempre fue el más escéptico de la idea de que ahora está defendiendo, es decir, de intervenir en Siria. 

Los principales diarios de Damasco, la capital de Siria, cubrieron la reunión del ayatolá iraní Hossein Boroujerdi con la cúpula del gobierno sirio, encabezada por el vice primer ministro de Sirio y ex canciller de ese país, Walid Muallem. El clérigo iraní impulsa la separación de la religión musulmana del estado iraní y por esta causa en su nación ha sido arrestado numerosas veces.

El diario Al Baath, de Damasco, destacó que el apoyo de Irán a Siria en el conflicto con Estados Unidos, la condena a cualquier acto militar que este último piense realizar, pero a la vez también condenó el uso de gas venenoso contra el pueblo sirio.

“La política de Estados Unidos y de sus aliados en la región desde el comienzo de la crisis estaban equivocados y esta crisis se puede superar a través de una solución diplomática y la unión entre los mismos sirios”, dijo Borounjerdi.

El clérigo iraní dijo que “cualquier agresión militar contra Siria se extenderá en  todo el Oriente Medio”.

De este modo predijo que una posible guerra tendrá como efecto la propagación de la misma hacia fuera de las fronteras.

Otro diario de Damasco, Al  Thawra, publicó una entrevista con Peter Scholl-Latour, periodista franco alemán, especializado en asuntos de Oriente Medio.

El francés, quien fue uno de los pocos periodistas de confianza del Ayatollah Komeini, criticó la política de su país –alineado con Estados Unidos, a favor de una intervención militar en Siria-. También consideró una contradicción de Estados Unidos el decir que promueve la democracia en el Oriente Medio y por otro, con la reacción militar esté apoyando a los grupos extremistas que confrontan al Al Asad. Agregó que se trata de grupos peligrosos que buscan establecer y establecer un estado musulmán extremista en Siria y que utilizan las amas químicas para implicar a Washington en una posible guerra contra Siria.

Scholl Latour es uno de los pocos periodistas europeos que conoce muy bien los asuntos de Oriente Medio y sostiene que el conflicto en Siria apunta a debilitar a Irán. Afirma que se busca derrocar al presidente Bashar al-Assad (ahora sospechado de usar armas químicas).

En marzo de 202, el francés había anticipado que "es muy posible que los opositores de Bashar al-Assad tengan éxito en el derrocamiento del presidente sirio actual”. Aunque en ese entonces era difícil predecir que Estados Unidos iba a intervenir a  partir de un disparador  inesperado: el uso de armas químicas.