Más de 100 mil personas se manifestaron en las calles de la capital de Polonia, Varsovia, a raíz de su férrea oposición a las últimas políticas del Gobierno en materia laboral. Tampoco faltaron las consignas por el bajo sueldo que perciben a comparación de sus pares europeos.
Importantes flujos de sindicalistas y trabajadores llegaron de todos los puntos de ese país a Varsovia y confluyeron, tras una extensa marcha, hasta la histórica Plaza del Castillo. En la manifestación se observaron numerosos globos de color blanco y rojo (colores de la bandera y el estandarte nacional) y diversas pancartas que contenían frases como "El gobierno de Tusk debe irse", "Vamos por ti" o "Soy esclavo de Tusk".
Justamente, el gobierno de centro-derecha encabezado por el primer ministro Donald Tusk pierde popularidad rápidamente luego de que elevó la edad de la jubilación, anunció una reforma al sistema de pensiones y modificó las normas para que los trabajadores tengan jornadas diarias más largas y más horas laborales por semana, señaló la agencia AP.
La jornada de hoy fue la culminación de cuatro días de protesta que incluyeron reuniones con políticos y debates con expertos del mercado laboral. De todas formas, todavía sigue muy latente la posibilidad de una huelga general si el Gobierno polaco no brinda respuestas.
Los sindicalistas dijeron que las políticas en pro del libre mercado del gobierno de Tusk lesionan los intereses de los trabajadores y de sus familias. Tusk, en su segundo período y sexto año en el gobierno, es el primer ministro que se ha prolongado más tiempo en el cargo en Polonia desde el desplome del comunismo en 1989.
El líder del OPZZ (el principal sindicato nacional de Polonia), Jan Guz, afirmó que la marcha era una advertencia, y que si el gobierno no cambia sus políticas "bloquearemos todo el país, bloquearemos todas las autopistas, todos los caminos" para exigir mejores condiciones laborales.
Los trabajadores se han quejado de despidos en gran escala y de la reciente medida gubernamental que estableció un aumento de la edad de jubilación a 67 años, que antes era de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres.
Además de la reversión de esas medidas, los sindicatos reclaman seguridad laboral y contratos que incluyan servicios médicos y prestaciones de pensión en momentos en que el desempleo ha subido al 13% y muchas empresas ofrecen contratos temporales sin seguro social. Los salarios de los trabajadores polacos es de 1.150 dólares mensuales y figuran entre los más bajos de Europa.