El papa Francisco visitó hoy un centro de atención para inmigrantes de los jesuitas en el Centro Astalli, en Roma.
Llegó a la hora del almuerzo, en la que se ofrece diariamente una comida caliente para unas 450 personas.
Francisco se presentó en un Ford Focus azul metalizado, sin escolta ni ceremonial, y con la calidez e informalidad que viene demostrando desde que fue electo.
El papa sigue siendo noticia en el mundo por llamar a los católicos a vivir en la austeridad:
"Queridos religiosos y religiosas, los conventos vacíos no le sirven a la Iglesia para tranformarlos en hoteles y ganar dinero. Los conventos vacíos no son nuestros, son para la carne de Cristo que son los refugiados"
Durante su discurso llamado "Servir, acompañar y defender" a los más necesitados, pidió que los conventos vacíos sean utilizados por la misma Iglesia católica para darle techo a los refugiados.
Una vez más, Francisco pidió valor a sus fieles: "El Señor llama a vivir con generosidad y coraje la acogida en los conventos vacíos", dijo. "Claro, no es algo simple, hacen falta criterio, responsabilidad, pero también hace falta coraje. Hacemos mucho, pero quizás estamos llamados a hacer más, recibiendo y compartiendo con decisión lo que la Providencia nos ha donado para servir", agregó.
Y llamó a "superar la tentación de la mundanidad espiritual para estar cerca de las personas simples y sobre todo de los últimos", porque "necesitamos de comunidades solidarias que vivan el amor en modo concreto".
"¡Vayan contra la corriente y sientan orgullo de ir contra la corriente! ¡Adelante! ¡Sean valientes y vayan contra la corriente! ¡Y siéntanse orgullosos de hacerlo!” , pidió Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud en Río al instar a los jóvenes a vivir en el amor y la verdad, hoy pide el mismo coraje para vivir por los pobres.
Al "Centro Astalli" llegan sobre todo inmigrantes de Afganistán y África y en los últimos meses cada vez más personas de Siria. En él, unos 400 voluntarios se ocupan además de dar clases de idiomas y de la atención médica de las personas del refugio según indicó radio Vaticano.
Alojarse en un convento
Los conventos son alojamientos que abundan en la ciudad de Roma. Y cada vez más, se están convirtiendo en una opción conocida entre los que visitan la ciudad.
Ofrecen un lugar limpio, céntrico y tranquilo, por un valor de alrededor de 50 euros. Sin embargo, no se puede esperar en ellos muchos detalles, son casas regenteadas por monjas, y en su mayoría no superan la categoría de un hostel. Son ideales para quienes buscan la austeridad, el silencio y el descanso.
Sin embargo, existen en Roma antiguos conventos, hoy convertidos en hoteles de lujo como es el Hotel Milton Roma -ubicado a 500 metros del Coliseo, que fue restaurado en el 2006 como hotel-, el Donna Camilla Savelli Hotel –construído sobre un monasterio del `600-, o el Domus Romana, “Reffinato e di classe”- antes un convento del siglo XVII. Los tres hoteles estan ubicados en el centro de Roma, con todos los servicios incluidos y decoraciones muy lujosas.