La economía alemana se reactivó con vigor en el segundo trimestre del año gracias al fuerte aumento del consumo y de las inversiones, especialmente en el sector de la construcción, comunicó hoy la Oficina Federal de Estadísticas.
Tras un semestre invernal débil, el producto interior bruto (PIB) de Alemania creció un 0,7 por ciento, señalan las cifras oficiales, que confirman los pronósticos preliminares dados a conocer días atrás.
Principales motores del crecimiento fueron los gastos de consumo de particulares y del Estado, que se incrementaron en 0,5 por ciento y 0,6 por ciento, respectivamente.
Por primera vez en mucho tiempo volvieron a crecer con fuerza las inversiones. Los gastos en equipos, maquinaria y vehículos treparon un 0,9 por ciento respecto al trimestre anterior.
Las inversiones en el sector de la construcción, tras un invierno muy riguroso, se dispararon un 2,6 por ciento. El comercio exterior, uno de los pilares de la mayor economía de Europa, contribuyó solamente con un aumento de 0,2 por ciento a consecuencia de la recesión en la eurozona y la incertidumbre en la economía global.
La recuperación de este trimestre fue la más pronunciada desde principios de 2012 y superó las expectativas de los analistas, que pronosticaban una expansión de 0,6 por ciento respecto al primer trimestre. Respecto al mismo periodo de 2012 el incremento fue de 0,9 por ciento.
La Oficina de Estadística corrigió la evolución de la economía en el semestre de invierno (boreal). Según las cifras revisadas, el PIB alemán tuvo un crecimiento nulo en el primer trimestre del año y no un crecimiento mínimo del 0,1 por ciento, y se contrajo un 0,5 y no un 0,7 por ciento en el último trimestre de 2012.
Fuente: Dpa.
Fuerte consumo y construcción reactivan la economía alemana
Los principales motores del crecimiento fueron los gastos de consumo de particulares y los propios del Estado.