El gobierno de Ecuador puso fin a una iniciativa que buscaba dejar bajo tierra las reservas de petróleo del parque Yasuní, en la Amazonía, con lo que abre la puerta a la explotación de crudo en el lugar.
El Ejecutivo se dispone por estas horas a pedir al Poder Legislativo que autorice la actividad extractiva en una de las zonas protegidas.
El presidente Rafael Correa anunció hoy el fin de la iniciativa denominada Yasuní-ITT, porque, dijo, el mundo "ha fallado" al no contribuir con el proyecto que pretendía proteger un sector de la selva amazónica y dejar bajo tierra un importante yacimiento petrolífero a cambio de una compensación económica.
El programa apelaba a la solidaridad económica internacional para evitar la extracción del crudo.
Según Correa han recaudado sólo 13,3 millones de dólares, lo que representa sólo el 0,37 por ciento de lo esperado.
Grupos ecologistas y aborígenes rechazan el proyecto petrolero por los daños al medioambiente que pueda provocar.