Terror: se eleva a 525 el número de muertos en Egipto

El propio gobierno, autor de las masacres, dio a conocer esa cifra hasta ahora. Los muertos apoyaban al ex presidente depuesto Mursi.

Foto: AP
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Pasan las horas y la tragedia crece sin cesar: es que, se supo que ya hay al menos 525 muertos y 3.717 heridos por la brutal matanza de opositores llevada a cabo ayer por fuerzas de seguridad en Egipto. El dato es oficial: lo informó hoy tras un nuevo recuento el Ministerio de Sanidad.

A su vez, el vocero del Ministerio, Mohamed Fathala, explicó que el mayor número de víctimas fatales se contabilizó en el campamento de seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi en la plaza de Rabea al Adauiya, donde murieron 202 personas.

La cifra difundida hoy se asemeja a la que desde ayer temprano, cuando comenzó a difundirse la matanza que estaba ocurriendo, denunciaban los seguidores de Mursi.

El desalojo comenzó de madrugada y tomó a todo el mundo por sorpresa, pese a que el gobierno llevaba varios días amenazando con intervenir tras el fracaso de los mediadores europeos y estadounidenses para resolver la crisis política. Cuando la policía llegó a las plazas de Adawiya y al Nahda, centros de concentración de la oposición, muchos islamistas dormían aún en sus carpas. Los despertaron los gases lacrimógenos y los megáfonos de la policía que les ordenaba desalojar el lugar.

En principio muchos huyeron, pero los sectores más beligerantes se reorganizaron luego, armaron barricadas con sacos de arena y chatarra, y resistieron arrojando una lluvia de piedras sobre los uniformados y algunas molotov. También hubo armas de fuego entre los manifestantes, lo que fue aprovechado por la policía para reprimir con más fuerza aún. El Ejército egipcio también sacó sus tropas a la calle y controló la situación desde helicópteros militares.

La batalla fue durísima. Un grupo de médicos de los Hermanos Musulmanes trataba de salvar a los heridos en improvisados centros sanitarios, pero los cadáveres se acumulaban a lo largo del día. En la nómina de víctimas fatales figuran dos trabajadores de prensa que intentaban cubrir lo que sucedía. Mick Deane, un veterano camarógrafo del canal británico Sky News, y Habiba Ahmed Abelaziz, una destacada periodista egipcia, fueron asesinados a balazos.