Felipe I de Bélgica abre su primera semana como rey

El nuevo monarca europeo comenzó con una ceremonia “de cortesía”, en la que el primer ministro le ofrece se renuncia y él la rechaza.

Felipe I, que el domingo relevó a su padre como rey de Bélgica, se estrenó hoy con una serie de audiencias con miembros del gobierno y del Parlamento.

Como manda la tradición tras los cambios en el trono, el primer ministro, Elio Di Rupo, ofreció al monarca "por cortesía la retirada de su gobierno". Felipe la rechazó simbólicamente, informa la agencia de noticias Belga.

En el pequeño país centroeuropeo, el rey está considerado un símbolo de unidad, en medio de las tensiones entre la comunidad flamenca, de habla neerlandesa, y la valona, francoparlante.

En este sentido, el monarca adquiere un importante papel mediador para la formación de gobierno. Los próximos comicios, previstos para mayo de 2014, se consideran por eso la primera prueba para Felipe.

"Entonces descubriremos la verdadera grandeza y el auténtico papel que quiere dar a la monarquía", escribía el diario flamenco "Het Laatste Nieuws".

En una austera ceremonia, sin presencia de otras monarquías ni gobernantes internacionales, Felipe I tomó el domingo el relevo de su padre, Alberto II, en la jefatura del Estado.



Fuente: Dpa.